FESTIVALES EN EL ANTIGUO EGIPTO

Artículo escrito por María González Rodríguez

Heródoto, nos relata así, una festividad del Antiguo Egipto en época tardía:  “A la caída de la tarde, mientras que unos pocos sacerdotes, alrededor de la imagen, se quedan a su cuidado, la mayoría de ellos, provistos de mazas de madera, se apostan a la entrada del santuario; y, por su parte, otros creyentes, en número superior al millar, que cumplen con ellos unos votos a la divinidad, se apiñan en la parte opuesta del santuario, provistos también cada uno de ellos de una estaca. Pues bien, los escasos  sacerdotes que se habían quedado al cuidado de la imagen arrastran una carreta de cuatro ruedas que lleva la capilla y la imagen que hay en su interior; entonces los sacerdotes que hay apostados en los pilonos no les dejan entrar, pero los cofrades acuden en socorro del dios y golpean a los sacerdotes, que repelen la agresión. Se organiza entonces una enconada pelea a garrotazos, se rompen unos a otros la cabeza y muchos hasta deben morir a consecuencia de sus heridas, si bien los egipcios me aseguraron que no moría nadie

En el Antiguo Egipto, había numerosos festivales, unos destinados al culto de los dioses, y otros dedicados al culto real. Para los egipcios corrientes, estos festivales suponen la única oportunidad de observar de cerca las imágenes de los dioses, puesto que cuando estaban en los templos, solo los sacerdotes podían acceder al sancta sanctórum del templo, donde se depositaba la imagen.

Templo egipcio. A la zona del Santuario, donde se establecía la imagen del culto al dios, solo podían acceder los sacerdotes de más rango dedicados al culto de esa divinidad
Templo egipcio. A la zona del Santuario, donde se establecía la imagen del culto al dios, solo podían acceder los sacerdotes de más rango dedicados al culto de esa divinidad

La religión egipcia se caracteriza por el culto al faraón, que era considerado un ser sagrado y estaba vinculado a los dioses. El desarrollo del culto real estuvo sujeto a las distintas tendencias políticas y económicas en la historia del Antiguo Egipto. En el Imperio Nuevo, tuvo su mayor relevancia, entendiéndose como una forma de consolidar el poder de la monarquía. En relación con el culto al faraón podemos destacar varios festivales y días de fiesta: la primera era el nacimiento del “rey-dios”: era motivo de júbilo, aunque lo cierto es que no se tienen vestigios de celebraciones oficiales, la coronación, que convertía al faraón en un dios por medio de su unión con el Ka real, que era espíritu creativo inmortal de la monarquía Divina.

Relieve del templo de Efdú, que nos muestra la coronación del faraón
Relieve del templo de Efdú, que nos muestra la coronación del faraón

La fiesta más importante dedicada al culto real, se daba en el  trigésimo año de la subida al trono; era el festival del Heb Sed, festival realizado  por la renovación de su reinado y que se repetía cada tres años aproximadamente. Los actos ceremoniales duraban varios días, en los que el faraón, por ejemplo debía de superar varias pruebas, como por ejemplo: una carrera ritual, enfrentamientos con animales, pero también había una parte más protocolaria, en la que en faraón debía realizar procesiones, revisar el censo de ganado o escuchar las comparecencias de los habitantes de Egipto. Los ritos de la fiesta de Sed o Heb Seb proporcionaban al faraón una renovación completa de sus fuerzas vitales, ya que de acuerdo a su dimensión humana, su fuerza física se agotaba con los años. Algunos faraones, como Ramsés II, la celebraron un año antes de alcanzar su trigésimo año de reinado, y solían repetirlo con frecuencia.

Relieve de la reina Hapsepsut acompañada por el toro Apis en el templo de Amón en Karnak
Relieve de la reina Hapsepsut acompañada por el toro Apis en el templo de Amón en Karnak

Una vez fallecido, el faraón recibe el culto de un dios, así lo indican las evidencias de presentación de ofrendas halladas, especialmente en los correspondientes a las distintas pirámides. Además del culto al faraón, las celebraciones de fiestas en Egipto o solemnidades públicas eran de carácter nacional o local según la importancia del dios, casi todos los templos tenían festividades locales, pero estas no tenían la misma relevancia. Las procesiones públicas, eran una manera de que los lugareños pudieran observar las imágenes de los dioses, y también de consultarlos a modo de oráculos. Se podían hacer preguntas, y las imágenes, a través de señales, como inclinaciones (fueran accidentales, intencionadas o imaginarias), respondían sí o no. Los egipcios, veían en estos festivales, la oportunidad de acercarse a lo sagrado.

Relieves del templo de Luxor, muestran reses engalanadas que eran conducidas en procesión para ser sacrificadas en honor a los dioses.
Relieves del templo de Luxor, muestran reses engalanadas que eran conducidas en procesión para ser sacrificadas en honor a los dioses.

Sin duda, las principales fiestas eran de exaltación a los dioses.  Entre ellas, se pueden destacar la fiesta anual del “renacimiento” de Osiris en Abydos, donde se recreaba el asesinato y resurrección de Osiris,  el festival del Opet, que se celebraba durante 27 días en el segundo mes del calendario egipcio, y que era quizá el festival religioso más importante del país. En él, la imagen de Amón, dios de Karnak, acompañado de su esposa y su hijo, visitaba el templo de Luxor, que se denomina como su harén (Opet) mediante barcas doradas a través del Nilo, y allí se realizaban sacrificios en su honor.

Grabado que muestra a los sacerdotes, cargando la barca donde está la imagen del dios Amón
Grabado que muestra a los sacerdotes, cargando la barca donde está la imagen del dios Amón

Otra fiesta nacional importante era la fiesta dedicada al dios Min, en la que el rey visitaba los santuarios dedicados a esta deidad. Se trataba de una celebración agrícola, del noveno mes, para propiciar las buenas cosechas, y Min, como deidad de la fertilidad era ideal para la ocasión.  También importantes eran: la fiesta anual celebrada en el Valle del Oeste en Tebas. Celebrada durante el décimo mes, la triada local tebana, Amón, Mut y Jonsu, era llevada al otro lado del río para visitar a los difuntos. La fiesta del Wag, que se celebraba unos 17 días después del año nuevo, que solía ser aproximadamente el 20 de julio, y en la que se conmemoraba a los muertos.

Imagen del dios Min, dios de la fertilidad, que era adorado para que las cosechar fueran fructíferas
Imagen del dios Min, dios de la fertilidad, que era adorado para que las cosechar fueran fructíferas

Toda la actividad religiosa relacionada con los dioses era recogida en inscripciones textuales coladas en los portales de los templos, se detallaba las celebraciones religiosas, las obligaciones de los sacerdotes y la lista de ofrendas que debían presentarse en cada celebración. Estos calendarios de fiestas son de vital importancia a la hora de reconstruir el calendario anual de actividades de un determinado templo. En definitiva, podemos observar la gran importancia que tenían estos festivales y cultos, tanto religiosos como reales para el pueblo egipcio, pues no solo era la manera en la que ellos se podían acercar a lo divino, si no que muchos de estos rituales marcaban fechas importantes en el calendario egipcio, y eran esperadas con ansia por los habitantes del país del Nilo, que depositaban ofrendas y esperanzas en sus divinidades, para que estas les ayudaran en la vida terrenal.

Calendario de festividades de Kom Ombo. Período Ptolemaico
Calendario de festividades de Kom Ombo. Período Ptolemaico

Artículo escrito por María González Rodríguez

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