CONQUISTA ASIRIA DE LOS ESTADOS NEOHITITAS

INTRODUCCIÓN

Tras la caída del imperio hitita como consecuencia de los sucesos desencadenados por la crisis del 1200 a.C., en la zona central de la meseta anatólica nuevas poblaciones (los frigios) se superpusieron a las antiguas, del mismo modo que la organización política y cultural retrocedió hasta el nivel de aldea. En cambio, en la zona suroriental tribus de lengua luvita e hitita lograron resistir y formaron una serie de Estados de carácter comarcal, normalmente con una ciudad por capital, pero con un extenso territorio entre montañas, los conocidos como Estados neohititas (o luvio-arameos). Estos Estados neohititas son los mencionados a continuación: Karkemish, Patina, Kummukh, Malatya, Gurgum, Que, Khilakku, Sam´al y Tabal.

Los Estados neohititas entre el 1000 y el 700 a.C.
Los Estados neohititas entre el 1000 y el 700 a.C.

LOS ASIRIOS EN LOS ESTADOS NEOHITITAS TRAS SALMANASSAR III

Tras la muerte del rey Salmanassar III (aprox 830 a.C.), la presencia asiria al oeste del Éufrates se hizo más discontinua. A finales del siglo IX a.C., el rey Adad-nirari III se enfrentó a una coalición de Estados arameos y neohititas, pudiendo fijar la frontera entre el sometido reino de Kummukh y el rebelde de Gurgum tras su victoria. Si avanzamos más en el tiempo, vemos cómo toda la primera mitad del siglo VIII a.C. está dominada por la figura de Shamshi-Ilu, el comandante jefe del ejército asirio que residió en Til Barsip (la antigua capital del Estado arameo de Bit Adini), desde donde controló todos los territorios del noroeste, emprendiendo expediciones militares o interviniendo diplomáticamente. En estos momentos, los reinos neohititas seguían las mismas pautas de otros tiempos: Karkemish y Kummukh eran partidarios de la sumisión sin resistencia, mientras que los otros reinos estaban decididos a resistir por las armas. Entre estos Estados rebeldes cabe destacar el papel de Gurgum, que fue la frontera que no pudieron atravesar los asirios.

Estela de Salmanassar III, rey asirio
Estela de Salmanassar III, rey asirio

La situación de los Estados neohititas cambia a mediados del siglo VIII a.C., ya que ahora el reino que presionaba más sobre los Estados neohititas no era Asiria, sino Urartu. Desde este territorio pensaban que los asirios habían fracasado en su conquista del territorio porque no habían sabido ver que la llave del territorio neohitita era Malatya. Por este motivo, los reyes Argishti I y Sarduri II se hicieron con el control de esta ciudad, llegando a grabar una estela rupestre a orillas del río Éufrates para marcar la frontera del territorio de Urartu. Desde Malatya, la influencia de Urartu se extendió en dos direcciones: hacia el oeste, al otro lado del Taurus, hacia la confederación de Tabal; y siguiendo el curso del Éufrates, de Malatya a Kummukh. Sin embargo, este dominio no duró mucho, ya que el rey asirio Tiglat-pileser III (aprox. 744-727 a.C.) los reconquistó venciendo en la batalla de Kishtan contra Urartu (743 a.C.), logrando el doble objetivo de expulsar a Urartu y poner los Estados neohititas a merced de Asiria.

Cronología de los reinos neohititas entre el 1100 y el 700 a.C.
Cronología de los reinos neohititas entre el 1100 y el 700 a.C.

LA INSCRIPCIÓN BILINGÜE DE KARATEPE

Una fuente de conocimiento de vital importancia para conocer esta fase final de independencia de los Estados neohititas, antes de ser anexionadas por Asiria, es la inscripción bilingüe de Karatepe, escrita en fenicio e hitita jeroglífico a mediados de la segunda mitad del siglo VIII a.C. En ella, un tal Azatiwata celebra la construcción de una fortaleza en la frontera con Sam´al. Este Azatiwata no fue un rey autónomo, sino vasallo de Urikki, uno de los últimos reyes de Que. Como los problemas de Azatiwata eran solo de alcance local, sin indicios de amenaza asiria, esto nos está indicando que, al menos hasta este momento, los asirios no habían invadido Que ni Sam´al. De hecho, sabemos que estos dos reinos, bajo el reinado del rey asirio Sargón II, eran ya provincias asirias, por lo que tuvo que ser este rey el que les diera el golpe de gracia a la independencia de los Estados neohititas.

Inscripción de Karatepe
Inscripción de Karatepe

LA CONQUISTA DE SARGÓN II

Este final de los Estados neohititas habría comenzado con la negativa de algunos de estos reinos a pagar el tributo, por lo que provocaron la intervención de Sargón II. Con una enérgica campaña, el rey asirio se anexionó uno tras otro los reinos de Karkemish, Tabal, Khilakku, Que, Malatya, Gurgum y Kummukh entre el 717 y el 708 a.C. Algunas ciudades como Malatya pasaron a ser capitales provinciales asirias, pero no pudieron salvarse de una rápida decadencia, puesto que dejaron de ser grandes centros políticos, comerciales y culturales. Con la anexión asiria, no se construyeron más construcciones monumentales ni monumentos regios, por lo que desapareció el uso de la escritura jeroglífica hitita. Sin embargo, esto no fue el final definitivo del mundo neohitita, ya que los asirios no pudieron controlar establemente sus posesiones más allá de los montes Taurus, por lo que los reinos de Tabal y Khilakku recuperaron su autonomía, aunque muy lejos del desarrollo experimentado en tiempos anteriores. Asimismo, los sucesores de Sargón II trataron en varias ocasiones de reconquistar ambos reinos, pero sin éxito.

Bajorrelieve en el que se muestra al rey asirio Sargón II
Bajorrelieve en el que se muestra al rey asirio Sargón II

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