EL MOVIMIENTO OBRERO EN ESPAÑA

Famosa imagen representativa del movimiento obrero

Artículo sobre el movimiento obrero español originalmente publicado por mí en la web de QueAprendemosHoy el día 24/01/2016. Puedes acceder a la versión original del mismo a través de este enlace.

La historiografía sobre el movimiento obrero

Buena parte del corpus historiográfico español sobre el movimiento obrero ha ignorado la definición de obrero y movimiento obrero, y creo que es importante incidir en ello antes que nada. Empecemos diciendo que buena parte de las personas que trabajaban en la España del siglo XIX no se consideraban trabajadores, ya que no contaban con los derechos y libertades que tendría un trabajador. La historiografía tradicional pensaba que lo más lógico y natural era que todos los obreros acabaran siempre participando en las movilizaciones del movimiento obrero, pero lo cierto es que la movilización, ni en sus mejores momentos, llegó a interesar al 50% de los obreros.

Además, no todo conflicto laboral entra dentro de las luchas de los movimientos obreros, ya que se tienen que tener en cuenta una serie de requisitos previos. Por otra parte, buena parte de esta historiografía tradicional asociaba conflictos laborales y movimiento obrero indiscutiblemente, cosa que ya no es así en la actualidad. Por poner un ejemplo en el caso español, hay que decir que hubo una cierta defensa de los antiguos gremios artesanales en el siglo XIX, abolidos en esa atropellada transición al liberalismo de 1808-1814. En nuestro país, sobre todo en Cataluña, hay un movimiento de resistencia artesana a la abolición de los gremios, participando maestros, oficiales, y aprendices, y esto siempre fuera de los márgenes del movimiento obrero. Por lo tanto, podemos decir que quienes participaron en el movimiento obrero español hasta principios del siglo XX no eran los trabajadores industriales, en su mayoría, sino los vidrieros, zapateros, carpinteros, ebanistas…

Famosa imagen representativa del movimiento obrero
Famosa imagen representativa del movimiento obrero

Características del movimiento obrero español

Grosso modo, las características particulares del movimiento obrero español son:

  1. Es un fenómeno especialmente urbano hasta principios del siglo XX.
  2. Es un movimiento local o regional, no dándose la primera organización nacional (la primera internacional en España) hasta 1870, 30 años después de los primeros sindicatos.
  3. Es un movimiento pequeño y débil en comparación con otros movimientos obreros existentes, ya que a principios del siglo XX solo había 171 000 trabajadores sindicados, en comparación con los más de 2 millones de Gran Bretaña, por ejemplo.
María Cristina de Borbón Dos Sicilias
María Cristina de Borbón Dos Sicilias, regente de España entre 1833 y 1840

Los primeros sindicatos de España

Los sindicatos en España surgen en el año 1840, en el contexto de la regencia de la reina María Cristina. Mientras que los gobiernos liberales no legalizaban los sindicatos, pero los toleraban, los gobiernos conservadores no solo no los legalizaban, sino que los prohibían y perseguían. Por eso, no es de extrañar que la primera asociación sindical, la Asociación de tejedores de algodón de Barcelona, surgiera en periodo de gobierno liberal.

En el mal llamado periodo del bienio progresista (1854-1856, también había conservadores en el gobierno) se da la consolidación del movimiento obrero, debido a la aparición de las primeras federaciones de sociedades obreras en Barcelona. Sus objetivos eran la defensa del derecho de asociación y la creación de jurados mixtos para negociar las condiciones laborales: horarios, salarios, incorporaciones de nuevas máquinas…

Fotografía de Mijail Bakunin
Fotografía de Mijail Bakunin, uno de los padres del anarquismo

Corrientes dentro del movimiento obrero español

A mediados del siglo XIX, los obreros españoles no se preocupaban por el voto, ya que los progresistas representaban a los obreros y defendían sus derechos, por lo que no necesitan intervenir en la política. Sin embargo, a partir del fracaso de la ley de reconocimiento de las asociaciones obreras del bienio progresista, los conservadores fueron ganando mucho poder, persiguiendo las asociaciones. Después del bienio, los conservadores toman el poder y los obreros, decepcionados con los progresistas, se dan cuenta de que tienen que tomar parte en la política para representarse a sí mismos.

Entre finales de las décadas de 50 y 60 aparecen nuevas corrientes dentro del movimiento obrero, teniendo en común que critican el sindicalismo existente, al que tachan de ineficaz y proponen nuevas soluciones a los conflictos laborales.

  1. En primer lugar, encontramos a los cooperativistas, que defendían la creación de propias fábricas obreras en las que se repartían mutuamente los beneficios para conseguir la extinción de las fábricas capitalistas.
  2. En segundo lugar, encontramos a los bakunistas, que defienden la necesidad de una revolución absoluta socioeconómica para establecer un nuevo orden aprovechando el caos que provocaría esa revolución. Este es el origen del anarquismo español, ya que los primeros anarquistas se llamaban bakunistas, por ser seguidores de Bakunin. De hecho, el anarquismo español fue uno de los más importantes de Europa.
  3. En tercer lugar, encontramos a los marxistas. Se diferenciaban de los anarquistas en que creían que había que crear un partido político obrero que llegaría al poder gracias a los masivos votos de los obreros una vez que se consiguiera el sufragio universal. Una vez en el poder, instalarían la dictadura del proletariado, creando las condiciones de vida perfectas para los obreros desde arriba.
Karl Marx, representante de la corriente marxista del movimiento obrero
Fotografía de Karl Marx

El movimiento obrero español previo a la Guerra Civil

A partir de la crisis de 1898, hay una serie de oleadas huelguistas obreras que abarcan todo el país. Hay ciertas épocas, como la I Guerra Mundial (sobre todo 1914, 1917 y 1918) en la que las organizaciones se multiplican, de tal manera que se llama trienio bolchevique al periodo 1917-1920 por la popularidad de la revolución comunista soviética en España. Durante la dictadura de Primo de Rivera, se pusieron en práctica algunas medidas impartidas por la Italia de Mussolini, persiguiéndose a las organizaciones sindicales anarquistas menos la UGT, o ilegalizándose las huelgas y la CNT.

El dictador Miguel Primo de Rivera y el rey Alfonso XIII
Miguel Primo de Rivera y Alfonso XIII

Durante la II República, el PSOE gana las primeras elecciones al ser el partido más votado, pactando con los republicanos de centro izquierda de Manuel Azaña. En este momento, Largo Caballero es el Ministro de Trabajo, centrado en crear leyes laborales. Mientras que los anarcosindicalistas vuelven a la luz y llegan también al millón de afiliados, el partido comunista está luchando por ganar influencia, pero no lo consigue hasta 1934. En este año pasan unas cuantas cosas, como que el gobierno de coalición se rompe porque los de izquierda están reprimiendo duramente los movimientos obreros. Esto sucede también porque las leyes que el PSOE quería aprobar fueron frenadas por los republicanos de izquierda. Cuando en 1934 ganan los conservadores y cortan las leyes obreras, los obreros empiezan a estar descontentos con la República y se van a pasar a opciones más radicales.

Fotografía de Manuel Azaña
Fotografía de Manuel Azaña

Bibliografía

CARR, R. (2006): España 1808-1975. Ed. Ariel Historia, Barcelona.

DE FELIPE, J. (2012): Trabajadores. Lenguaje y experiencia en la formación del movimiento obrero español. Genueve ediciones.

Artículo sobre el movimiento obrero español originalmente publicado por mí en la web de QueAprendemosHoy el día 24/01/2016. Puedes acceder a la versión original del mismo a través de este enlace.

1 Comentario

  1. Que espera un obrero votando a la derecha o a la ultraderecha, sumirle en una infelicidad perpetua laboral, social y económica, por lo menos los partidos de izquierda se basan en una filosofía social que pocas veces consiguen imponer, pero por lo menos lo intentan y a veces consiguen cosas. El poder capitalista con su injusticia permanente arruina la ilusión y la lucha de los obreros. No obstante es muy importante hacer una auto-reflexión y fijar tu status social, porque es difícil defender los mismos intereses un banquero que un currante. Existe un claro ejemplo en la literatura española «Don Mendo»

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