POLÍTICA EXTERIOR DE ESPAÑA EN EL SIGLO XX (III)

Artículo sobre la política exterior franquista publicado por mí en la web de QueAprendemosHoy el día 24/08/2016. Puedes acceder a la versión original del mismo a través de este enlace.

Introducción

En esta pequeña serie de entradas voy a intentar analizar las características generales de la política exterior española durante el siglo XX, abarcando desde el reinado de Alfonso XIII hasta el gobierno de Jose María Aznar, pasando por algunos momentos cruciales, como la II República, la Guerra civil, la dictadura de Franco, la Transición a la democracia, y los años de gobierno de Felipe González. En esta tercera entrada os explicaré brevemente la evolución de la política exterior española entre el final de la II Guerra Mundial y el final del franquismo, es decir, en las tres décadas que van entre 1945 y 1975.

Francisco Franco y Adolf Hitler en Hendaya, uno de los acontecimientos clave de la primera política exterior franquista
Encuentro de Francisco Franco y Adolf Hitler en Hendaya

Política exterior franquista: la guerra y la posguerra mundial

Entre 1945 y 1953, España vivió en una gran exclusión y aislamiento internacional, tanto por el propio sistema económico autárquico como por la visión de los aliados de que el país suponía una potencial amenaza a la paz mundial. En la política exterior de estos años distinguimos tres etapas: la primera, entre el final de la II Guerra Mundial y la aparición de la Doctrina Truman (marzo de 1947) se caracterizó tanto por el deseo aliado de acabar la dictadura española y traer de vuelta la democracia, como por el fortalecimiento del régimen al fracasar las intenciones aliadas.

La segunda etapa, hasta el inicio de la Guerra de Corea (junio de 1950) fue la que vio como Estados Unidos sustituía a Gran Bretaña como el protagonista y mayor garantía de la seguridad en Occidente, y cómo éstos querían que España se integrara en los mecanismos de seguridad occidentales para luchar conjuntamente contra el comunismo. Por último, durante la tercera etapa, a pesar de que está fuera del Plan Marshall, España rompe definitivamente su aislamiento internacional debido a los acuerdos ejecutivos con Estados Unidos y el Concordato con la Santa Sede, incorporándose parcialmente a la realidad mundial.

Retrato presidencial de Harry Truman
Retrato presidencial de Harry Truman

Política exterior franquista: la apertura al exterior

En la segunda mitad del franquismo, entre 1957 y 1975, se producen importantes avances en la normalización del Estado y la apertura al exterior del régimen. Durante esta etapa, el clima de bonanza económica influyó una vez llegados los tecnócratas al gobierno. Asimismo, los intereses económicos y financieros internacionales hicieron que muchas potencias flexibilizaran su posición con respecto al sistema político español. Muchas de estas cuestiones se pudieron llevar a cabo gracias a la gran importancia de Fernando Castiella como Ministro de Asuntos Exteriores entre 1957 y 1969.

Entre las principales sombras del periodo, destacar que no se escapó de la dependencia de Estados Unidos por la inflexibilidad política española, que no se participó en instituciones europeas, y que se asistió a la descolonización de Marruecos, el Sahara y Guinea impuesta por la ONU, y al deterioro de las relaciones con la Santa Sede debido al papado de varios Pontífices poco afines al régimen.

Estas relaciones con el Vaticano fueron variando dependiendo del Papa que estuviera (Pio XII, Juan XXIII, y Pablo VI, todos antifascistas y demócratas), aunque lo que no cambiaron fueron los objetivos perseguidos: contrarrestar la acción del nacionalismo y todo lo que ayudaba al descrédito de la propaganda franquista, mantener el derecho de presentación de los obispos, y crear una buena imagen del régimen de cara a la opinión internacional. Uno de los momentos más importantes fue la firma del Concordato con la Santa Sede en 1953, cuyo proceso de elaboración fue lento y complicado pero necesario para colocar de nuevo a España como una nación de primer orden mundial.

Fotografía de Fernando María Castiella
Fotografía de Fernando María Castiella

Como se ha mencionado anteriormente, la política exterior franquista de esta segunda mitad del franquismo asistió a la descolonización española de Marruecos, el Sahara y Guinea ecuatorial. Tras la política paternalista e indigenista protectora con la lengua y la cultura árabe practicada por Franco, el partido nacional independentista marroquí, el Istiqlal, consiguió la independencia de Marruecos en 1956 con el apoyo francés y del sultán Muhammad V.

El otro caso de política exterior franquista relacionado con la descolonización es el de Guinea ecuatorial, que va a vivir una independencia tardía (1968), gestada desde octubre de 1967 en la Conferencia Constitucional de Madrid, y que va a sumir al país en una serie de regímenes dictatoriales. Por el contrario, la de Tarfaya supone la última guerra colonial clásica en la que se mete España en 1958 para evitar la independencia de esta zona del protectorado marroquí. Desde el 1 de abril de ese año, España se retiró de todos los territorios excepto de Ifni y el Sahara, que no lo abandonará hasta la descolonización auspiciada por la ONU en los últimos meses del régimen y la Marcha Verde de 350 000 marroquíes para ocuparla pacíficamente.

Campamentos de la Marcha Verde en el Sahara
Campamentos de la Marcha Verde en el Sahara

Bibliografía

CARR, R. (2006): España 1808-1975. Editorial Ariel Historia, Barcelona.

TUSELL, J. (2000): La política exterior de España en el siglo XX. Editorial Biblioteca Nueva.

Artículo publicado por mí en la web de QueAprendemosHoy el día 24/08/2016. Puedes acceder a la versión original del mismo a través de este enlace.

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