CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA CIVILIZACIÓN CELTA

Artículo escrito por Rosa Mercado Guirado, graduada en Historia.

Hacia mediados del siglo V a.C., los pueblos de la Europa Templada empiezan a ser influenciados por corrientes culturales greco-etruscas y escitas (fenicios), a través de los pasos alpinos y de las costas francesas. Esta influencia marcará el inicio de un conjunto de culturas conocidas popularmente como pueblos celtas que tendrá su fin con la conquista romana. Los pueblos celtas se pueden dividir a grandes rasgos en:

  1. Los celtas de la Europa Central: son los celtas históricos, también conocidos como galos.
  2. Gálatas: celtas que a principios del siglo V a.C. invadirán Etruria, para posteriormente invadir los Balcanes y Asia Menor, siendo documentada su presencia a partir de las fuentes clásicas griegas y de la Biblia.
  3. Celtas del norte de Italia: son los pueblos que se instalan en las regiones cisalpinas y que combatirán posteriormente a los romanos y etruscos.
  4. Celtas del oeste de Francia y de las islas Británicas: pueblos que se mantendrán de forma residual hasta el fin de la ocupación romana.
  5. Celtas de la Península Ibérica: situados principalmente en el noroeste.

El mundo celta es un conjunto de culturas y subculturas con unos rasgos comunes, como el lenguaje, el imaginario o la escritura, pero con diferencias territoriales y etnológicas. En el presente artículo se introducirán algunos de estos rasgos enfatizando en los celtas históricos. Las fuentes principales que permiten estudiar esta cultura son las fuentes arqueológicas, que aportan información material sobre la vida de estos pueblos. Por otro lado, se hallan las fuentes clásicas, cuya representación principal se encuentra en el relato La Guerra de las Galias”, en el que Julio César hace un relato de la conquista romana de este territorio, centrándose en explicar aspectos antropológicos y sociales de la cultura celta. Sin embargo, en esta obra se aporta información parcial, ya que se trata de la descripción intencionada de un enemigo, lo que no impide ver algunos aspectos de la cotidianidad de estos pueblos.

Mapa parcial de Europa con la distribución celta

La sociedad celta

En las sociedades galas aparece una gran jerarquización y especialización en el trabajo, visible en los ajuares funerarios. Los grupos estaban constituidos por etnias, gobernadas por grandes élites que controlaban los diferentes pueblos, a partir de relaciones de clientela. La organización social se constituía a partir de grupos familiares extensos o household, es decir, eran sociedades de clanes, unidas entre sí por lazos sanguíneos o comerciales. Tal como relata Julio César, la sociedad estaría dividida en tres estamentos: plebeyos, druidas y caballeros/aristócratas. Dentro de estos grupos los plebeyos serían los encargados de suministrar alimento y bienes al conjunto de la población. Los aristócratas serían una clase guerrera que no estaría obligada a trabajar la tierra, arrastrando para ello al resto de la población y aldeas circundantes gracias a los contactos de clientelismo. Por último, se hallaría la clase de los druidas, dividida a su vez en tres estamentos. Por un lado se encontrarían los druidas encargados de todo aquello que afectase al interés público; los vates, sacerdotes religiosos y adivinos; y los bardos, cantantes y poetas. El nacimiento no influía en esta clase social, puesto que lo que influía era la educación del individuo, que podía durar hasta 20 años. Dicha clase social era tanto de hombres como de mujeres según el testimonio de Pomponio Mela, poseyendo conocimientos de religión, tradiciones, enseñanza, medicina, astronomía y leyes.

El Gálata moribundo, una copia romana en mármol de una obra helenística del siglo III a.C.

La economía celta

La economía en este tipo de sociedades se basaba en la agricultura y ganadería como principales métodos de supervivencia. Sin embargo, en esta sociedad se da una especialización de la producción, con una clase artesana bien diferenciada y centralizada en los oppida, en la cual destacan los metalúrgicos y alfareros. A partir del siglo III a.C. la producción de recursos manufacturados aumentará, propiciando el cambio de un modelo de trueque a un sistema monetario, que no se hará efectivo de forma cotidiana hasta el siglo I a.C. En un primer momento estará muy influenciado por las emisiones de las ciudades griegas como Massalia, Rhodes o Ampúrias, y servirá para transacciones de gran valor, utilizándose el oro y la plata como materia prima principal en la fabricación de estas monedas. Posteriormente, se producirá una democratización del uso de la moneda, acuñándose a partir del siglo I a.C. monedas de bronce y potín (aleaciones de cobre y estaño).

Calendario de Coligny

Organización

A principio del siglo II a.C. se produce la expansión del oppida, cuya consecuencia es la jerarquización del territorio a partir de oppidas, asentamientos medianos y pequeños yacimientos agropecuarios. Los asentamientos principales u oppidas eran grandes ciudades, en las cuales se agrupaban distintos centros de producción. Estructuralmente se situaban en lugares elevados rodeados con murallas y fosos defensivos. El interior tenía una disposición de influencia griega, ya que los edificios se alineaban de forma regular, trazando calles rectas y cuyas casas solían ser cuadradas o rectangulares.

Conclusiones

La cultura La Tène es un conjunto de sociedades complejas que aparecen durante la segunda edad del Hierro y cuya economía y sociedad tienden a estructuras de estado. En ella se da una jerarquización social con tres clases principales, y a su vez, una jerarquización territorial con distintos tipos de yacimientos según su tamaño y complejidad. La centralización y difusión del modelo de oppida lleva a la centralización y concentración de las élites en él. Dichas élites controlaban el poder militar y político gracias a la aristocracia guerrera, pero también contaban con el poder religioso e intelectual, al formar parte de ese grupo los druidas.

Reconstruccion ideal del oppidum de bibracte

Bibliografía

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FERNÁNDEZ-GÖTZ, M. (2011): “Niveles sociopolíticos y órganos de gobierno en la Galia de finales de la protohistoria”. En Habis, nº 42, pp. 7-26.

CHAMPION, T.; GAMBLE, C.; SHENNAN, S.; WHITTLE, A. (1998): Prehistoria de Europa. Barcelona: Crítica.

Artículo escrito por Rosa Mercado Guirado, graduada en Historia.

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       Rosa Mercado se graduó en Historia por la Universidad de Lleida en el año 2016. Actualmente estudia el Máster en Arqueología Clásica por la Universidad Rovira y Virgil (ICAC-URV-UAB) de Tarragona. Su principal línea de investigación en el presente es el uso e importancia de los metales en las sociedades protohistóricas de la península Ibérica. Además, ha participado en excavaciones arqueológicas de la cultura Ibérica en Cataluña.

3 Comentarios

  1. Muchas gracias, pero no todavía no termino de entender las características principales de la población celta , de todas maneras muchas gracias

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