LAS EMBARCACIONES EN EL ANTIGUO EGIPTO

Pintura egipcia, en la que se puede observar el velamen rectangular sujeto por dos vergas horizontales

Artículo escrito por María González Rodríguez

La antigua civilización egipcia disponía de un sistema de comunicación terrestre muy limitado, por lo que el Nilo se convirtió en la gran vía de comunicación del país de los faraones. El Nilo era algo totalmente esencial en la concepción del mundo egipcio. Por él, no solo se transportaban mercancías y hombres, si no que se practicaba la pesca y por supuesto la navegación de recreo para disfrutar de sus aguas por puro placer. Para desplazarse por el Nilo, los egipcios inventaron todo tipo de embarcaciones, desde los botes más sencillos, que eran de juncos de papiro, hasta grandes embarcaciones destinadas al comercio de materias primas y a la guerra. Las embarcaciones fluviales tenían forma de media luna, puesto que los extremos tenían que estar curvados hacia arriba para evitar encallar en el río y facilitar la varada y el amarre en la orilla. Las embarcaciones mercantes podían recorrer el Nilo en ambas direcciones, es decir, navegar en dirección al Delta, o remontando el río hasta la región de Aswan. Tenían una vela rectangular, (la vela triangular fue introducida en Europa desde Asia en la Edad Media) sujeta a dos vergas. Las embarcaciones egipcias estaban dotadas de un sistema mixto, utilizando el velamen y los remos, lo que permitía navegar el río en las dos direcciones, puesto que a contracorriente eran necesarios los remos. Además, de esta manera las embarcaciones podían ser más rápidas y manejables a la hora de realizar maniobras.

Figuras de barcas de papiro utilizadas para la pesca
Figuras de barcas de papiro utilizadas para la pesca

Estas naves carecían de quilla, es decir, eran de fondo plano. En el Imperio Nuevo, el palo tiende a hacerse más corto, para que la estructura sin quilla pueda soportar mejor el peso, y la vela tiende a ensancharse. El ensamblaje se realizaba con clavijas de madera y cosido de cuerdas, algo que permitía reparar las naves con facilidad y desmontarlas cuando no iban a ser utilizadas, aprovechando así la madera, un bien escaso. El ancla era una simple piedra atada a una cuerda, aunque algunas se tallaban en forma de prisma con humildes decorados o inscripciones. A menudo, las anclas se ofrecían a modo de ofrendas  en los templos marineros como el templo de los Obeliscos en Ugarit. Los barcos comerciales se adaptaban al medio de navegación, y las mercancías se adaptaban al propio barco, es decir, los líquidos iban en ánforas, los cereales se almacenaban en las bodegas y eran descargados con palas, y los materiales más delicados como cerámicas y tejidos eran empaquetados para protegerlos del viaje.

Pintura egipcia, en la que se puede observar el velamen rectangular sujeto por dos vergas horizontales
Pintura egipcia en la que se puede observar el velamen rectangular sujeto por dos vergas horizontales

La mayoría de las expediciones de comercio marítimo estaban promovidas por el deseo de conseguir madera, bien escaso en el país del Nilo, de manera que las expediciones a Biblos, Siria y el Líbano buscando este material eran bien conocidas, hasta el punto de que los barcos de alta mar recibían el nombre de kebenit “barcos de Biblo”. Ya en el Imperio Nuevo destacan expediciones a Chipre, Creta o al País de Punt. Pero sin duda, las embarcaciones más majestuosas eran las embarcaciones de recreo y las embarcaciones funerarias reales, puesto que mostraban todo el poder y el esplendor del faraón. En su decoración, no se ahorraba en materiales lujosos, maderas de la mayor calidad y materiales preciosos. Las embarcaciones de recreo de los faraones eran de tales dimensiones que permitían, además de embarcar a la tripulación, hacerlo también a todo el sequito que acompañaba al rey. No solo el faraón podía tener barcas de recreo, ya que los nobles y comerciantes podían disponer también de naves de recreo más sencillas, hechas de papiro, ricamente decoradas y a menudo con una vela ornamentada y colorida.

Relieve de la expedición de Punt realizada durante el reinado de la reina Hatshepsut
Relieve de la expedición de Punt realizada durante el reinado de la reina Hatshepsut

La construcción de los barcos era llevada a cabo por los profesionales de la construcción naval, también denominados calafates. Estas personas eran las encargadas de darle forma a la madera, de idear y diseñar una embarcación para que cumpliera el cometido por el cual había sido diseñada. El principal problema al que se tenían que enfrentar los calafates era la escasez de materia prima, pues como hemos mencionado antes, la madera era un bien escaso en Egipto. La madera cogía su forma cuando el calafate la modelaba con la azuela, la herramienta principal del oficio: normalmente tenía una hoja de bronce que iba sujeta a un mango curvo. Otras herramientas utilizadas en la construcción de barcos eran: un formón con mango para hacer agujeros, una gubia para rebajar la madera y una suerte de maza para encajar los tablones de madera. La construcción de los barcos precisaba de un trabajo en equipo, por lo que había gente especializada en la preparación de piezas, otros en el ensamblaje, la impermeabilización de la nave… Los antiguos egipcios creían que los barcos tenían una personalidad propia, por lo que en la proa se ponía un distintivo simbólico, precedente de los mascarones. Además, como seres con voluntad propia, recibían normalmente un nombre.

Barca solar de Keops
Barca solar de Keops

Las barcas tenían también un peso muy importante en la religión egipcia, ya que representaban la transición. En los ritos funerarios, el muerto era llevado al “Más Allá” en una barca, y muchos faraones y altos funcionarios fueron enterrados con barcas reales en sus tumbas. Los dioses también utilizaban barcas para desplazarse. El dios Ra, por ejemplo, utilizaba una barca para moverse a través del cielo, Mandet la que utilizaba de día, y Mesektet, la que usaba de noche. También otras deidades como Amón, Osiris y Sokar tenían embarcaciones propias. Además de sus propias barcas, es habitual encontrar relieves y pinturas egipcias en las que podemos ver barcas procesionales, en las que los sacerdotes llevaban a los dioses a hombros.

Relieve de una barca procesional, llevada por los sacerdotes a hombros
Relieve de una barca procesional, llevada por los sacerdotes a hombros

Artículo escrito por María González Rodríguez

1 Comentario

  1. Artículo muy interesante y que he tuiteado y facebookeado con gusto.

    Sin embargo, me permito hacer una crítica de estilo. Las oraciones con punto y seguido dificultan la lectura y la comprensión del texto. Por eso debe utilizarse el punto y aparte, con cambio de renglón y separación.

    Es una regla básica a utilizar en cualquier texto, y especialmente en los de divulgación, que además de explicar claramente y con rigor, deben resultar atractivos y fáciles de asimilar para los lectores que no tienen el mismo nivel de conocimientos que el autor.

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