CONQUISTAS DE LA SIRIA-PALESTINA DEL BRONCE FINAL

INTRODUCCIÓN: SIRIA EN EL BRONCE MEDIO

Tras las destrucciones acadias del último tercio del III milenio a.C., Siria vive en la Edad del Bronce Medio un nuevo apogeo cultural con el desarrollo de la cultura paleosiria, caracterizada por un nuevo “boom” urbanizador. Fuera de estas ciudades amuralladas, nos encontramos un mundo aparte e independiente de aldeas con organismos de autogobierno. En el terreno político, hace ya tiempo que ya ha desaparecido la hegemonía de la ciudad de Ebla y se ha regenerado el tejido tradicional de las ciudades-Estado, siguiendo modelos similares a los del Bronce Antiguo. Ahora vamos a ver algunas de las principales características destacables de la Siria-Palestina de finales de la Edad del Bronce (demografía, asentamientos, economía y sociedad), para hablar en la siguiente entrada más a fondo acerca de la política y los acontecimientos políticos de estos siglos.

Cronología de Siria y Anatolia entre el siglo XV y el XII a.C.
Cronología de Siria y Anatolia entre el siglo XV y el XII a.C.

EL DOMINIO EXTERIOR

La franja siropalestina es la única región del antiguo Próximo Oriente que en la Edad del Bronce Tardío no había alcanzado la unidad política, siendo tierra de “micro reinos”. Tras la desaparición del reino de Yamkhad debido a las campañas militares del rey hitita Murshili I, los grandes reinos vecinos pusieron sus ojos en esta región, deseando conquistarla para añadirla a sus dominios. Tras la breve presencia del reino antiguo hitita a finales del siglo XVII a.C., los tres grandes reinos de Mitanni, Egipto y el medio hitita ejercieron su dominio en la región alternándose entre el 1600 y el 1200 a.C., con diferentes sistemas de control y explotación.

Plantas de palacios sirios de finales de la Edad del Bronce
Plantas de palacios sirios de finales de la Edad del Bronce

1) El dominio de Mitanni:

El control del reino de Mitanni sobre la franja siropalestina es el peor que conocemos. Se estableció en el norte de Siria al retirarse los hititas del reinado de Khantili, y se extendió hasta el sur de Siria, donde apoyaron a las ciudades de Tunip y Qadesh para expulsar a los egipcios. Por lo que sabemos, este dominio duró hasta la expedición ya referenciada en anteriores entradas del rey hitita Shuppiluliuma contra el mitannio Tushratta. Este control de Mitanni se basaba sobre todo en el prestigio de los maryannu, es decir, la élite militar formada por los conductores de los carros de combate. Partiendo de Mitanni, éstos se extendieron por toda la región, sobrepasando la zona de influencia mitannia. No sabemos cómo fue en sí la conquista de esta zona, pero sabemos que, una vez conseguida ésta, los pequeños reyes sirios solo podían reinar si eran reconocidos por el rey de Mitanni como reinos vasallos. Ahora bien, esta relación de fidelidad recíproca entre rey-señor y rey-vasallo no implicaba que los pequeños reinos no tuvieran cierta autonomía para llevar a cabo una política exterior.

Dibujos hechos a partir de ejemplos de glíptica de Karkemish del siglo XIII a.C.

2) El dominio de Egipto:

El control egipcio sobre la franja siropalestina fue algo posterior en el tiempo, ya que se estableció con las expediciones de los primeros faraones de la XVIII dinastía (aprox. 1550-1295 a.C.), y a raíz de la expulsión de los últimos reyes hicsos de la zona. Las primeras expediciones (como la de Tutmosis I, aprox. 1504-1492 a.C.) penetraron profundamente, pero no tuvieron efectos duraderos. Fue Tutmosis III (1479-1425 a.C.) quien conquistó de forma progresiva y metódica toda Palestina y el sur de Siria, llevando a cabo una serie ininterrumpida de exitosas campañas militares. Una vez consolidada la región, hasta la altura de Ugarit en la costa y Qadesh en el interior, el dominio egipcio mantuvo relaciones con Mitanni, primero conflictivas y luego pacíficas, organizándose en tres niveles distintos: pequeñas zonas directamente controladas por los egipcios (los puertos, algunas zonas agrícolas y algún que otro enclave estratégico), pequeños reinos en los que seguían reinando pequeños reyes locales vinculados al faraón egipcio por juramentos de fidelidad, y zonas marginales y fronterizas (como el Sinaí, Transjordania, el alto Orontes, etc) donde los egipcios no podían recaudar tributos al ser un peligro para las comunicaciones.

Mapa de los dominios egipcios en Siria-Palestina entre el siglo XV y el XIII a.C.
Mapa de los dominios egipcios en Siria-Palestina entre el siglo XV y el XIII a.C.

3) El dominio hitita:

El sistema de conquista hitita fue distinto al de los mitannios y egipcios. Se instauró a partir del reinado de Shuppiluliuma (segunda mitad del siglo XIV a.C.), recogiendo la herencia mitannia y arrebatando territorios a los egipcios, entre los que se incluyen Qadesh, Ugarit o Amurru. En cuanto al funcionamiento interno del dominio hitita, hay que decir que era similar al mitannio, ya que también se basaba en una relación de fidelidad recíproca, plasmada en un tratado escrito que aseguraba al rey-vasallo fiel una protección adecuada por parte de su rey-señor. Sin embargo, la presencia hitita era mucho menos tolerante que la mitannia, no permitiendo a sus reinos vasallos el tener política exterior propia. Al igual que los egipcios, los hititas recaudaban un tributo anual, pero no mediante una campaña estacional, sino gracias a la presencia estable de funcionarios y mercaderes hititas en Siria y viceversa.

Además, a este sistema de dependencia se le añadió otro sistema de control típico de los hititas: el control directo de algunas ciudades a través de los miembros de la casa real de Hattusas.  Recordemos que en las dos ciudades principales del norte, Aleppo y Karkemish, Shuppiluliuma instaló como reyes a dos hijos suyos. Sin embargo, con la decadencia de Aleppo, Karkemish amplió considerablemente su territorio. Además, por medio de matrimonios se llevó a cabo la vinculación entre la casa real hitita con la casa real de Amurru.

Mapa que muestra los dominios hititas en Siria durante el Bronce Final
Mapa que muestra los dominios hititas en Siria durante el Bronce Final

LA ORGANIZACIÓN DEL CONTROL EXTERNO

La Siria-Palestina controlada de finales de la Edad del Bronce se dividía en dos grandes sectores organizativos a nivel de política interna: el sector palatino y el extrapalatino. El primero se gestionaba con una organización burocrática y jerarquizada encabezada por el gobernador (“sakin mati”), una serie de jefes de los distintos sectores (jefes de los puertos, de los carros, de los campos, etc), y una serie de grupos de trabajo, no necesariamente como si fueran corporaciones. En cambio, el sector extrapalatino, a escala de las aldeas, se basaba en la presencia de un delegado real (“hazanu”) y un consejo de ancianos, que eran los representantes de la aldea cuando había que tratar con el palacio y la justicia del rey. Por tanto, a modo de conclusión podemos decir que en la Siria-Palestina de finales de la Edad del Bronce la comunidad de aldea desempeñó un papel que en otras muchas partes había desaparecido, siendo suplantado por las grandes organizaciones del templo y el palacio.

Fragmento traducido de la autobiografía de Idrimi, rey de Alalakh

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