LA EDAD DEL BRONCE EN EUROPA (II)

Artículo escrito por Teodoro Fondón Ramos, arqueólogo colegiado.

La cerámica de la Cultura de los Campos de Urnas

La cultura más característica de la Edad del Bronce final en Centroeuropa es la Cultura de los Campos de Urnas, cuya cerámica, normalmente, es de buena fractura, con una superficie lisa y suave y un perfil bien marcado, siendo especialmente características las ollas bicónicas, con cuellos cilíndricos. Las decoraciones suelen ser acanaladas, incisas o excisas, aunque una gran parte de la superficie se dejaba lisa. Los motivos ornamentales incluyen bandas de líneas paralelas (horizontales, verticales u oblicuas), círculos concéntricos y aves, posiblemente acuáticas. La cerámica encontrada en las viviendas suizas sobre pilares muestra una decoración incisa incrustada en ocasiones con laminillas de estaño. Los hornos cerámicos ya eran conocidos, como lo indica la homogénea superficie de la alfarería producida. Se han hallado abundantes recipientes de metal, entre los cuales se incluyen copas, sítulas, y grandes calderos, hechos con láminas de bronce batido, con asas remachadas. Pueden ser lisos o con adornos, geométricos o de aves asociadas a discos, los llamados pájaros-soles. La ornamentación se conseguía mediante la técnica del repujado. Los recipientes de madera sólo se han preservado en contextos anegados por el agua, pero debieron de estar ampliamente extendidos.

Urna cineraria característica de la Cultura de Campos de Urnas
Urna cineraria característica de la Cultura de Campos de Urnas

El Bronce Final en la Península Ibérica

Finalmente, llegamos al Bronce final en la Península Ibérica, cuya metalurgia del bronce no se empezará a usar hasta pasado el 1.200 a. C. Conocemos (sobre todo en El Argar) algunos hornos a cielo abierto  y crisoles, aunque la mayor  documentación sobre el proceso de fabricación nos la dan los restos de escoria, así como los moldes bivalvos sobre los que se fabricarían las hachas planas típicas del horizonte del Bronce Inicial. La industria metalúrgica del Bronce peninsular comienza con la herencia de piezas ya recibidas a través del Calcolítico Final y propias del horizonte del Campaniforme: las puntas Palmelas, los adornos de oro o el puñal de lengüeta (abundantes en yacimientos de la Meseta). Sólo en el sudeste existen desde el Bronce Inicial piezas que se convierten en típicas del horizonte cultural Argárico (espadas de hoja ancha, alabardas, hachas planas, punzones, cinceles…) y un desarrollo notable de la orfebrería (diademas y espirales de oro y plata). También Galicia manifiesta desde fecha temprana, por los contactos atlánticos, cierto desarrollo metalúrgico.

Enterramiento en cista de la Cultura Argárica
Enterramiento en cista de la Cultura Argárica o del Argar

En este horizonte del bronce final peninsular destacamos una cultura, El Argar, que es  una manifestación y expresión de los poblados del sudeste de la Península Ibérica en la Edad del Bronce, que formaron una de las sociedades de mayor relevancia en la Europa del II milenio a. C., y de las mejor estudiadas gracias al excelente estado de conservación de los restos arqueológicos. El Argar es un importante yacimiento arqueológico de un poblado prehistórico del sudeste ibérico (Antas, Almería) que da nombre a la Cultura de El Argar.  El espectacular desarrollo de esta cultura hizo pensar que no mantenía ninguna relación con las fases anteriores, teniendo su origen en influencias mediterráneas; ahora se piensa que es una continuidad de Los Millares (calcolítico). Tiene un urbanismo complejo, exclusivo de esta cultura, y se han hallado unas dos mil sepulturas, aunque apenas se conocen las estructuras de las viviendas. Se caracteriza por un urbanismo en terrazas, con una acrópolis situada en lo más alto del yacimiento.

Ajuar funerario de la cultura del Argar
Ajuar funerario de la cultura del Argar

En cuanto a su metalurgia, se caracteriza por las armas, sobre todo puñales, espadas y alabardas. Se muestra la creciente presencia de adornos de plata y oro en los ajuares funerarios de mayor prestigio. Al final del período se realizan las primeras aleaciones de bronce. Su patrón funerario se basa en sepulturas individuales o dobles, ubicadas bajo las casas. El ritual y los ajuares reflejan una marcada desigualdad social. A partir sobre todo de la distribución de los objetos en las necrópolis del mundo argárico, se ha llegado a proponer que la sociedad argárica ya estaría estratificada. La ideología dominante es aristocrática y guerrera, reflejada en la fortificación de los poblados, la gran importancia de las armas y la presencia de éstas en los ajuares funerarios. La evolución social argárica cesa en el bronce tardío y en torno al 1300 a.C., la información decaerá en toda la Península; para volver a tener información clara de la posterior etapa, el Bronce Final, habrá que esperar en torno al año 1000 a. C.

Ejemplo de otro tipo de enterramiento argárico
Ejemplo de otro tipo de enterramiento argárico

Bibliografía

MÜLLER-KARPE, H. (1982). Historia de la Edad de Piedra. Madrid, Ed. Gredos.

EIROA, J.J. (2010). Prehistoria del Mundo. Barcelona, Ed. Sello.

EIROA, J.J. (2006). Nociones de Prehistoria General. Barcelona, Ed. Ariel.

Artículo escrito por Teodoro Fondón Ramos, arqueólogo colegiado.

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       Teodoro Fondón Ramos es historiador y arqueólogo graduado por la Universidad de Extremadura y Colegiado por el Ilustre Colegio de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras de la Comunidad de Madrid. Su trabajo no se centra en una línea de investigación concreta, puesto que ha participado en intervenciones arqueológicas muy distintas de periodos tan variados como la prehistoria, la Edad Antigua y la Edad Moderna.

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