CONTACTOS MEDITERRÁNEOS EN EL BRONCE FINAL PENINSULAR

Artículo escrito por Teodoro Fondón Ramos, arqueólogo colegiado.

Durante la excavación de numerosos yacimientos arqueológicos en la península ibérica han aparecido objetos que parecen extraños, en el sentido que no son propios del contexto en el que aparecen. Estos objetos proceden de otras culturas que se dan contemporáneas en el tiempo pero geográficamente distintas y muy alejadas, en algunos casos, unas de otras. Estos objetos, son por lo tanto, vestigio y testigo de unos contactos de unas culturas con otras, y del inicio de unas relaciones económicas y comerciales. En este artículo desvelaré el principio de esos contactos.

Desde el Bronce Final IC (1425-1325 a.C.) y Bronce Final IIA (1325-1225 a.C.), se aprecia una reactivación del poblamiento litoral tanto en el estuario del río Segura, caso de la Ladera de San Antón (Orihuela, Alicante), la Loma de Bigastro y el Cabezo de las Particiones (Riojales, Alicante), como ascendiendo a lo largo del litoral alicantino, con la reocupación de la Illeta dels Banyets y el Cabo Prim-San Martín, quizás por la incidencia del comercio micénico hacia la Península Ibérica. La presencia de importaciones claras de cerámica a torno en la península ibérica comienza a inicios del siglo XIV a.C., durante el reinado de Amenhotep III en Egipto (1386-1349 a.C.), siguiendo la baja de Kitchen, coetáneo con el Heládico Final IIIA1 en la Grecia micénica (1390-1370/60 a.C.), período al que pertenecen los dos únicos fragmentos cerámicos pintados publicados del Llanete de los Moros (Montoro, Córdoba), asignados al Heládico Final IIIA1.

Fragmento de Cerámica Micénica hallada en el Yacimiento del Llanete de los Moros (Montoro, Córdoba)
Fragmento de Cerámica Micénica hallada en el Yacimiento del Llanete de los Moros (Montoro, Córdoba)

El reinado de Amenhotep III, hijo de Tutmosis IV y la reina Mutemwere, durante 38 años en la primera mitad del siglo XIV a.C., supone un momento de máximos contactos en el Mediterráneo oriental. Su política de intercambios pacíficos con los reinos vecinos favoreció el comercio interregional, estableciendo tratados de paz con Mitanni en Siria (denominado Naharin por Egipto) y Babilonia en Irak, mencionado como Sangar. De los reyes de ambos reinos obtuvo hijas como esposas en su harem real, Giluhepa y Taduhepa, hijas del rey Sutarna de Mitanni y princesas babilonias hermanas de Kurgalzu II, aunque su principal esposa real fue la reina Tiji, madre de su heredero, Amenhotep IV o Akhenaton. Por otra parte, apoyó a Tarhunta-Radu, rey de Arzawa en el sureste de Anatolia, frente al entonces más débil poder hitita.

Diversas listas del templo funerario de Kom-el-Hetan, construido durante el reinado de Amenhotep III, informan de la amplitud de contactos que entonces tenía Egipto y menciona los principales puertos del Egeo como Cnosso, Lyktos y Amnisos en Creta, la isla de Citera, y diversas localizaciones en la península del Peloponeso al sur de Grecia, como Midana, quizás Mesenia, Unpirayi, tal vez Nauplia.

Estatua de Amenhotep III
Estatua de Amenhotep III

Estas cerámicas micénicas fueron halladas en 1985 en el Llanete de los Moros (Montoro, Córdoba) y fueron consideradas, en un principio, algo más tardías del Heládico Final IIIA2 o IIIB1 (1375-1225 a.C.). Según la estratigrafía del propio yacimiento se documentó una fosa dividida en cuatro subniveles: el primero de los subniveles muestra cerámicas con decoraciones excisas y de boquique. En el segundo subnivel un fragmento micénico acompaña a cerámica decorada con boquique. En el tercer subnivel continúan las cerámicas de boquique, y por último, en el cuarto subnivel, junto a esta cerámica decorada aparece el segundo fragmento micénico. Las dataciones son 1371-1317 a.C., para el nivel en el que aparecieron las cerámicas o 1289-1262 a.C., para el nivel inmediatamente encima del primer y el tercer subnivel. En todo caso, ambas fechas se corresponden bien con el Heládico Final IIIA2 o IIIB (1375-1225 a.C.), a los que tipológicamente sus excavadores asignan estas piezas, concretamente el pie de una crátera y la pared de una taza. Un análisis de activación neutrónica de sus pastas los identificó como procedentes del taller Micenas-Berbati, en la Argólida (Grecia).

Otro fragmento de Cerámica Micénica hallada en el Yacimiento del Llanete de los Moros (Montoro, Córdoba)
Otro fragmento de Cerámica Micénica hallada en el Yacimiento del Llanete de los Moros (Montoro, Córdoba)

Más evidente de la continuidad de estos contactos es la serie de cerámicas en torno del Llanete de los Moros (Montoro, Córdoba). Como no se han publicado en detalle sus contextos, siguen sin asumirse en la investigación después de 20 años las implicaciones que suponen. Ciertamente, es más difícil su asignación por no ser decorados y sólo unos 25 presentan formas identificables, 13 soportes bintroncocónicos, 11 pithoi bintroncocónicos con dos asas y un vaso globular. Es interesante señalar que ya se conocía la presencia de soportes en metales preciosos en el Tesoro de Villena.

Un segundo hallazgo también correspondiente al Bronce Final IC (1425-1325/1300 a.C.), se localizó en Cuesta del Negro (Purullena, Granada), y se trata de una vasija de almacenaje completa, a torno, sin decorar (1429 a.C.), que marca el momento de construcción de la cabaña a partir de semillas de trigo encontradas dentro de un pithos de almacenamiento a torno en el suelo de la habitación de una cabaña incendiada junto con el carbón del incendio de la misma, el cual señalaría el momento de su destrucción, aunque quizás sería más lógico pensar que el incendio de la techumbre y de los alimentos contenidos dentro de la cabaña fue simultáneo. Además aparecen otros fragmentos a torno, dos de pithoi de almacenamiento y un posible soporte. Finalmente, se conoce el borde de otro pithoi de almacenamiento en Gatas (Turre, Almería).

Ejemplo de pithoi
Ejemplo de vasijas de almacenamiento pithoi

Bibliografía

GRACIA ALONSO, F. “De Iberia a Hispania”, Madrid, 2008, pp. 50-53.

Artículo escrito por Teodoro Fondón Ramos, arqueólogo colegiado.

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       Teodoro Fondón Ramos es historiador y arqueólogo graduado por la Universidad de Extremadura y Colegiado por el Ilustre Colegio de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras de la Comunidad de Madrid. Su trabajo no se centra en una línea de investigación concreta, puesto que ha participado en intervenciones arqueológicas muy distintas de periodos tan variados como la prehistoria, la Edad Antigua y la Edad Moderna.

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