LA CIVILIZACIÓN MICÉNICA (II)

INTRODUCCIÓN

Lo primero es aclarar conceptos. El término “micénico” (no confundir con minoico) se usa para referirse a toda la civilización griega correspondiente al Bronce Reciente, a la fase arqueológica del Heládico reciente (aprox. 1580-1150 a.C.). Antes de la aparición en la Grecia continental de un sistema sociopolítico jerarquizado y con una economía centralizada ya se habían cumplido una serie de condicionantes previos: aumento de la población, incremento de la productividad, expansión del comer exterior, y fortalecimiento del poder económico y político de las autoridades.

El mundo micénico en el siglo XIII aC
El mundo micénico en el siglo XIII a.C.

EL MUNDO PALACIAL

Por lo que sabemos hasta el momento, el mundo político y social de la civilización micénica se organizaba en torno a pequeños principados que gravitaban en torno a un palacio, una economía fuertemente centralizada y una sociedad muy jerarquizada, tal y como ya os avanzaba en anteriores entradas. Al menos hasta el momento, se piensa que las impresionantes fortificaciones de unos y otros palacios no se explican sin que hubiera una rivalidad recíproca, por lo que tuvo que haber una lucha por el dominio de los territorios colindantes, el control de las fuentes riqueza o la propia acción de saqueo y pillaje. Aunque no lo sabemos a ciencia cierta, podemos deducir la existencia de un control absoluto por parte de palacio de toda la producción agrícola y ganadera. Esto es debido a que, al igual que en Creta, el palacio ejercía las funciones de recogida, almacenamiento y redistribución de todos los materiales que se producían y circulaban en todo el territorio estatal. Aunque se diferenciaban en otros aspectos, los palacios micénicos y los minoicos tenían en común que estaban presididos por una sala central, los llamados “megaron” para el mundo micénico.

Supuesta reconstrucción de cómo habría sido el megaron del palacio de Pilos
Supuesta reconstrucción de cómo habría sido el megaron del palacio de Pilos

En un palacio micénico, en torno al salón del trono se organizaban las demás dependencias: las habitaciones regias, y los talleres y almacenes que se ubicaban alrededor de una serie de patios abiertos. Sus paredes y suelos estaban enyesados, y algunos contenían frescos al modo cretense incluso. Todos los palacios, exceptuando el de Pilos, estaban rodeados de imponentes muros de fortificación, que son un reflejo de la inseguridad existente en esos tiempos. Los sillares de estos muros no tenían argamasa en sus uniones, contando además con garitas de vigilancia desde las cuales se podrían lanzar flechas. El acceso principal a estos conjuntos amurallados estaba constituido por impresionantes puertas de entrada, flanqueadas por un estrecho pasadizo que dificultaba la entrada, como se ve perfectamente en la llamada Puerta de los Leones de Micenas.

La puerta de los leones, en Micenas
La puerta de los leones, en Micenas

LA ESTRUCTURA SOCIAL MICÉNICA

Afortunadamente, conocemos relativamente la estructura social del mundo micénico. A la cabeza del Estado se situaba un caudillo guerrero, llamado “el wanaz”, tras la cual podemos encontrar un amplio abanico social que paso a enumeraros, para una mejor comprensión:

  1. El “lawagetas”: posiblemente, era una especie de lugarteniente al mando de las tropas, y era después del “wanaz” el que ocupaba el segundo lugar en importancia política y en posesión de tierras.
  2. Los “equetai”: eran unos personajes de alto rango que representaban a las clases dirigentes de la sociedad micénica. Vivían en los recintos del palacio y vestían un tipo de prenda exterior que los diferenciaba de los demás. Debieron actuar como comandantes de las unidades del ejército, y en calidad de tal poseyeron carros, armaduras y esclavos.
  3. Los “telestái”: el palacio era el centro de un área rural más amplia, en la que se hacia necesaria la presencia de esta serie de terratenientes rurales que controlaban las actividades del campo.
  4. Los “Koreteres”: eran unos gobernadores que estaban también a cargo de los distritos administrativos en los que se dividía cada principado, por lo que eran los encargados de llevar a cabo las órdenes del palacio central.
  5. Los artesanos especializados: trabajaban al servicio del palacio, sus talleres se hallaban dentro del propio palacio y era el régimen palacial quien los sustentaba y aprovisionaba de materias primas. La talla del marfil, de piedras talladas, adornos de oro, las distintas cerámicas, los vasos de bronce, los cuencos de plata eran relevantes. Además, cabe destacar que había una producción de objetos de lujo muy significativa.
  6. Los “damos”: eran la base de la pirámide social. Poseían tierras que eran arrendadas a individuos particulares, de cuyo cultivo debían dar informe a los palacios a través de los individuos intermedios.
  7. La esclavitud: en su mayor parte se trataba de mujeres que se dedicaban a actividades en el seno del palacio al servicio de sus gobernantes. Molían el trigo, ayudaban en los baños y tejían telas y vestidos.
Parte de las ruinas arqueológicas de la ciudad de Micenas
Parte de las ruinas arqueológicas de la ciudad de Micenas

BIBLIOGRAFÍA

BARCELÓ, P. (2001): Breve historia de Grecia y Roma. Alianza, Madrid.

CÁNFORA, L. (2003): Aproximación a la historia griega. Alianza, Madrid.

GÓMEZ ESPELOSÍN, F. (2001): Historia de la Grecia antigua. Akal, Madrid.

LANE, R. (2008): El mundo clásico. La epopeya de Grecia y Roma. Crítica, Barcelona

POMEROY, S. [et.al.] (2012): La antigua Grecia. Historia política, social y cultural. Crítica, Barcelona.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.