COMERCIO Y GUERRA EN EL MUNDO MICÉNICO

INTRODUCCIÓN

Lo primero es aclarar conceptos. El término “micénico” (no confundir con minoico) se usa para referirse a toda la civilización griega correspondiente al Bronce Reciente, a la fase arqueológica del Heládico reciente (aprox. 1580-1150 a.C.). Antes de la aparición en la Grecia continental de un sistema sociopolítico jerarquizado y con una economía centralizada ya se habían cumplido una serie de condicionantes previos: aumento de la población, incremento de la productividad, expansión del comer exterior, y fortalecimiento del poder económico y político de las autoridades.

El mundo micénico en el siglo XIII aC
El mundo micénico en el siglo XIII a.C.

FUENTES DE CONOCIMIENTO PARA LA MANUFACTURA Y EL COMERCIO MICÉNICO

Las principales pruebas materiales que tenemos acerca de la magnitud y complejidad de las actividades de manufactura de los reinos micénicos son las tablillas con escritura lineal B. En éstas se encuentran contenidos que demuestran la gran cantidad de artesanos especializados que trabajaban para los palacios y otros centros: carpinteros, albañiles, broncistas, orfebres, fabricantes de arcos y armaduras, perfumistas, médicos, cardadoras, hilanderas, tejedoras… Las zonas del palacio dedicadas a talleres estaban atentamente vigilados por el wanaz, que contaba con escribas que anotaban detalladamente la cantidad de materias primas entregadas a los artesanos, la cantidad de objetos que fabricaban con éstas, y las raciones de comida que recibían a cambio de ese trabajo. Las tablillas cuentan con información detallada de todos los objetos que se producían, por lo que, aunque no hayan llegado hasta la actualidad a través del registro arqueológico, podemos saber que la mayoría de objetos requerían de muchas horas de dedicación y trabajo, que estaban hechos de caros materiales importados, y que todo estaba perfectamente inventariado.

Collar micénico de oro con dos colgantes
Collar micénico de oro con dos colgantes

EXPORTACIONES E IMPORTACIONES MICÉNICAS

Analizando todo el corpus de tablillas, vemos como algunas actividades artesanales se llevaban a cabo a gran escala, ya que, por ejemplo, casi un tercio de las tablillas tienen que ver con las ovejas y la lana, mencionándose la existencia de casi 20000 ovejas solo en una de las comarcas. Por tanto, podemos decir que el sector textil y el metalúrgico eran los principales objetivos de las exportaciones palaciegas micénicas. A ellas podríamos añadir también el aceite de oliva, el vino, las pieles, el cuero, y sus productos derivados. Asimismo, las manufacturas de alta calidad, como las vasijas de cerámica pintada, la orfebrería u otros objetos suntuarios, competían en el comercio internacional de artículos de lujo. En contraposición, los palacios micénicos importaban cosas de las que carecía Grecia, como el cobre, el estaño, el oro, el márfil, el ámbar, los tintes y las especias, o variedades extranjeras de productos locales como el vino, los tejidos, la cerámica, la orfebrería…

Jarrón micénico exportado a Ugarit
Jarrón micénico exportado a Ugarit

ARMAS Y ARMADURAS EN EL MUNDO MICÉNICO

Una de las primeras cosas que debes saber de la guerra micénica es que los reyes eran los comandantes en jefe de sus ejércitos, estando presentes y combatiendo en casi todas las batallas de importancia. Por lo que sabemos, el ejército estaba socialmente estratificado, de tal manera que los oficiales eran de la aristocracia y la tropa estaba formada por labradores y artesanos. Aunque desconocemos a ciencia cierta cómo estaba organizado, parece ser que estaba formado por unidades procedentes de todo el reino, organizados desde el palacio. Por otro lado, las armas y armaduras utilizadas son bien conocidas, tanto por los testimonios materiales como por las tablillas de escritura lineal B y las pinturas halladas. El equipo completo de un soldado micénico constaba de un casco de cuero con unas tiras de bronce cosidas, una armadura para el cuerpo también de cuero o de tela acolchada, y un gran escudo hecho con un armazón de madera cubierto de piel de vaca. En contraposición, la armadura de los oficiales era mucho más elaborada: casco de bronce o de colmillos de jabalí, peto de planchas de bronce, y protectores de bronce para la espinilla y rodilla. En cuanto a sus armas ofensivas, las más utilizadas eran las espadas y puñales de bronce, y armas arrojadizas como lanzas de puntas de bronce, o arcos y flechas.

Armadura micénica de Dendra, de mediados del II milenio a.C.
Armadura micénica de Dendra, de mediados del II milenio a.C.

EL USO DEL CARRO DE COMBATE

Grosso modo, el carro fue inventado a comienzos del II milenio a.C., haciéndose popular rápidamente en Mesopotamia, Anatolia, Siria y Egipto. Tratándose de una pequeña plataforma colocada sobre un par de ruedas radiadas altas y tirado por un par de caballos, el carro supuso una pequeña revolución en los medios de transporte sobre ruedas, puesto que los caballos no podían muchas veces arrastrar las pesadas carretas de cuatro ruedas y estos nuevos carros eran tan ligeros que hasta los podía coger un hombre en peso. Aunque al principio solo fue utilizado por la nobleza para la caza, el protocolo y las carreras, el carro empezó a ser utilizado en la guerra a partir del siglo XVIII a.C., llegando a convertirse en el arma principal de los ejércitos de las potencias del Próximo Oriente. La operación militar fundamental en las batallas era la carga en masa de los carros de un ejército contra los de otro, yendo dos hombres sobre el carro, uno para conducir y otro para disparar flechas.

Aplicados a nuestro contexto geográfico, el carro hizo su aparición en Grecia en torno al 1600 a.C., siendo utilizado desde el primer momento por los micénicos para el campo de batalla. Aunque la historiografía tradicional descartara el uso de estos carros para las cargas masivas de las batallas del Próximo Oriente, en la actualidad se piensa que podrían haberse producido versiones en menor escala de este tipo de contiendas en los campos situados al pie de las fortalezas micénicas. Más allá de sus funciones militares, el carro de combate otorgaba prestigio al que lo poseía, ya que era el objeto más costoso y más complejo fabricado por la industria griega.

Recreación de un carro de combate micénico y sus ocupantes
Recreación de un carro de combate micénico y sus ocupantes

BIBLIOGRAFÍA

BARCELÓ, P. (2001): Breve historia de Grecia y Roma. Alianza, Madrid.

CÁNFORA, L. (2003): Aproximación a la historia griega. Alianza, Madrid.

GÓMEZ ESPELOSÍN, F. (2001): Historia de la Grecia antigua. Akal, Madrid.

LANE, R. (2008): El mundo clásico. La epopeya de Grecia y Roma. Crítica, Barcelona

POMEROY, S. [et.al.] (2012): La antigua Grecia. Historia política, social y cultural. Crítica, Barcelona.

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