LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA (III)

Artículo sobre el bando republicano en la Guerra Civil Española publicado por mí en la web de QueAprendemosHoy el día 24/12/2016. Puedes acceder a la versión original del artículo a través de este enlace

Introducción

La guerra civil española (1936-1939) es uno de los peores conflictos bélicos que ha sufrido nuestro país a lo largo de toda su Historia, y no solo por el número de víctimas o territorios arrasados, sino por la crudeza y virulencia de una guerra que enfrentó a miembros de un mismo país, y que se libró mucho más allá del campo de batalla, en las casas y en los pueblos de cada región de la geografía española. En esta entrada vamos a ver brevemente cómo fue la Historia política del bando republicano durante la Guerra civil española.

Fotografía de la guerra civil española en territorio aragonés
Fotografía de la guerra civil española en territorio aragonés

El bando republicano de José Giral

En el tiempo que duró la Guerra Civil (entre 1936 y 1939), la II República española pasó por tres etapas políticas, caracterizadas por tener en cada una a un presidente del gobierno distinto y que acabará muriendo en el exilio: José Giral (solo durante menos de dos meses, entre el 19 de julio de 1936 y el 4 de septiembre de 1936), Francisco Largo Caballero (entre el 4 de septiembre de 1936 y el 17 de mayo de 1937), y Juan Negrín (entre el 17 de mayo de 1937 y el 31 de marzo de 1939)

En la primera de estas etapas, paralelamente al desarrollo de la guerra civil, se produjeron los famosos inicios de revoluciones comunistas y anarquistas que partieron de Barcelona y se extendieron por parte del norte peninsular, lideradas por personajes como Buenaventura Durruti, Ricardo Sanz, Antonio Ortiz, o Gregorio Jover. También, a lo largo del breve periodo de tiempo que supone los primeros meses de la guerra, se dio una nueva y diferente imagen de la mujer, presentada como una mujer fuerte, valiente y luchadora activa en las milicias, siendo una concepción que cayó poco después en el olvido. Asimismo, solo para nombrarlo, cabe destacar que, en esta etapa de desorganización estatal, los poderes republicanos estaban muy descentralizados, existiendo comités de defensa en las principales ciudades que eran independientes del poder central del gobierno.

José Giral, presidente del gobierno del bando republicano
Fotografía de José Giral

El bando republicano de Largo Caballero

Después de la pronta renuncia de José Giral, y procediendo de ser el líder de la UGT, Francisco Largo Caballero formó un gobierno de coalición en el que entraron socialistas, republicanos, comunistas e incluso anarcosindicalistas de la CNT. Cuando Francisco Franco centró por primera vez todos sus esfuerzos en conquistar Madrid, su gobierno se trasladó a Valencia, dejando en Madrid una Junta de Defensa encabezada por los altos mandos militares José Miaja y Vicente Rojo, artífices de la resistencia de la capital a Franco.

Brevemente, entre sus grandes logros, Largo Caballero consiguió reestructurar el Estado y acabar con el terror anárquico republicano, crear un Ejército regular para la República, y contener tanto las revoluciones anteriormente mencionadas como los nacionalismos periféricos. Tras los disturbios anarquistas sucedidos en Barcelona a principios de mayo de 1937, se produjo una crisis de gobierno que hace que el presidente de la República, Manuel Azaña, aparte a Largo Caballero y mande formar gobierno a Juan Negrín.

Francisco Largo Caballero, presidente del gobierno del bando republicano
Fotografía de Francisco Largo Caballero

El bando republicano de Juan Negrín

En la etapa de gobierno de Juan Negrín hay que distinguir dos periodos distintos, divididos por la fecha del 6 de abril de 1938. Su primer gobierno, en coalición con socialistas, comunistas, republicanos y nacionalistas, intentó sin éxito la búsqueda de una paz negociada al conflicto gracias a la mediación internacional de las grandes potencias democráticas. Sin embargo, la política de no intervención de Inglaterra y Francia en la guerra española, motivada tanto por su política de apaciguamiento con la Alemania de Hitler, como por el miedo al triunfo de una revolución comunista en el caso de que los republicanos ganaran la guerra, hizo que dejaran al legítimo gobierno republicano a su suerte.

También, durante esta primera fase, Juan Negrín consiguió frenar el nacionalismo catalán al trasladar el gobierno y la capitalidad del país de Valencia a Barcelona a finales de octubre de 1937, y unificar los ministerios de tierra, mar y aire en un solo Ministerio de Defensa encabezado por el socialista Indalecio Prieto; posteriormente, dado el carácter derrotista adoptado por Prieto, no entró en el segundo gobierno de Negrín. En esa segunda fase se presentaron “Los Trece Puntos“, el documento político en el que Negrín establecía las condiciones para que hubiera una paz negociada de la guerra con los sublevados.

Fotografía de Juan Negrín, último presidente del gobierno del bando republicano
Fotografía de Juan Negrín

Sin embargo, la República ya estaba sentenciada a muerte desde la firma del Pacto de Munich a principios de otoño de 1938, de tal modo que el fin de la guerra para la República pasó por grandes hambrunas, la caída de Cataluña (febrero de 1939) y la sublevación del coronel Segismundo Casado en marzo de 1939 para echar a Negrín y negociar con Franco los términos de una rendición que acabó siendo una paz incivil e incondicional.

Bibliografía

CARR, Raymond (2006): España 1808-1975. Editorial Ariel Historia, Barcelona.

CASANOVA, Julián (2013): España partida en dos: breve historia de la Guerra Civil española. Editorial Crítica, Barcelona.

Artículo publicado originalmente en la web de QueAprendemosHoy el día de Nochebuena de 2016, disponible para su lectura en este enlace

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