LA COLONIZACIÓN GRIEGA

Introducción general

La Época Arcaica es una fase cronológica de la Historia de la Antigua Grecia que se extiende aproximadamente entre el 750 y el 490 a.C., y que supone el momento decisivo de formación de los grandes logros alcanzados por la civilización griega a nivel político, cultural e intelectual en los siglos posteriores. Obviamente, no todo fue prosperidad y desarrollo en la Época Arcaica, ya que las guerras, no solo de unas ciudades-Estado con otras sino también en el seno interno de las mismas, se hicieron cada vez más frecuentes. No obstante, a nivel general podemos decir que la Época Arcaica de la Antigua Grecia fue un periodo en el que los ciudadanos vivían juntos en un estado de relativa paz, armonía y prosperidad.

Los movimientos migratorios que llevaron a muchos griegos a abandonar su tierra natal para fundar colonias por todo el Mediterráneo se iniciaron a mediados del siglo VIII a.C., prolongándose durante más de doscientos años, de tal modo que al inicio de la Época Clásica el mundo griego se extendía desde la península Ibérica como frontera oeste hasta la Cólquide (la actual Georgia) como frontera este. Como ya os he contado en anteriores entradas, las causas fundamentales de este proceso de emigración fueron dos: por un lado, la búsqueda de fuentes de aprovisionamiento de metales, y por otro lado, la esperanza de conseguir unas tierras y una calidad de vida mejores que las que iban a tener en su tierra de origen.

Mapa de la colonización griega entre el 750 y el 500 a.C. (fuente: Pomeroy)
Mapa de la colonización griega entre el 750 y el 500 a.C. (fuente: Pomeroy)

Las apoikiai y los oikistes

Gracias a fuentes de conocimiento como el juramento de la fundación de Cirene podemos saber que el hecho de fundar una colonia afectaba a toda la comunidad y venía respaldada por una serie de sanciones colectivas, ya que los que emigraban renunciaban a su ciudadanía en la metrópolis. Todo el proceso previo a la fundación de una colonia griega era muy importante, ya que la polis y metrópolis debía decidir dónde fundar la colonia, obtener la aprobación divina, hacer los planos del nuevo asentamiento, y elegir al fundador del mismo, es decir, el oikistes. De acuerdo con Homero (en Odisea, VI, 7-10), la tarea de un oikistes era la de conducir a los colonos a su nueva patria, establecer las defensas de la colonia, buscar emplazamiento para construir los santuarios de los dioses, y hacer el repartimiento de tierras entre los colonos. Si el fundador actuaba con prudencia y ejercía bien el cargo, se convertía en el gobernante de la colonia hasta su muerte, momento en el que pasaba a convertirse en el héroe y guardián fundador de la misma. Por otro lado, para asegurarse de que el culto a los dioses se hacía correctamente, entre los emigrantes no solo iban civiles, sino también sacerdotes y sacerdotisas de la metrópolis. Y aunque la colonia estaba unida a la metrópolis por lazos culturales y de parentesco, ésta formaba una nueva polis completamente independiente de la polis de la que venían, como indica la palabra griega con la que se llamaba a estas colonias, apoikia (que se traduciría como “casa lejos de la antigua patria”).

Mapa del Ática mostrando Atenas y sus principales centros de población circundantes
Mapa del Ática mostrando Atenas y sus principales centros de población circundantes

Como ya os podréis imaginar, si solo tuviéramos la tradición literaria como fuente de conocimiento no sabríamos prácticamente nada de las colonizaciones griegas, ya que estas fuentes literarias están plagadas de leyendas y hechos de veracidad histórica cuestionable, pudiendo salvar a veces lo que son las fechas de las fundaciones, los nombres de las metrópolis de origen, y los nombres de los oikistai (plural de oikistes). Afortunadamente, la arqueología ha permitido a los historiadores conocer mucho más a fondo este proceso, empezando por confirmar la cronología general de las fundaciones, detallar la planificación urbanística de la ciudad, o aportar numerosos testimonios sobre las relaciones pacíficas o no pacíficas entre los colonos y los locales. Después de esta breve entrada introductoria, en estos días publicaré una entrada en la que entraré más de lleno en las colonias griegas tanto del Mediterráneo como del Egeo y el Mar Negro.

Ánfora griega de figuras negras del último tercio del siglo VI aC
Ánfora griega de figuras negras del último tercio del siglo VI a.C.

Bibliografía

BARCELÓ, P. (2001): Breve historia de Grecia y Roma. Alianza, Madrid.

CÁNFORA, L. (2003): Aproximación a la historia griega. Alianza, Madrid.

GÓMEZ ESPELOSÍN, F. (2001): Historia de la Grecia antigua. Akal, Madrid.

LANE, R. (2008): El mundo clásico. La epopeya de Grecia y Roma. Crítica, Barcelona

POMEROY, S. [et.al.] (2012): La antigua Grecia. Historia política, social y cultural. Crítica, Barcelona.

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