CRÍTICA DE “LA FABRICACIÓN DE LUIS XIV”

Datos técnicos

Título original: “The Fabrication of Louis XIV”

Autor de la obra: Peter Burke

Lugar de edición: Londres

Editorial: Nerea

Fecha de publicación: 1995

Número de páginas: 230 páginas.

Crítica

La obra que protagoniza la crítica literaria de hoy, “La fabricación de Luis XIV” se compone de doce capítulos, a través de los cuales su autor, el magnífico historiador Peter Burke, quiere reconstruir no solo la imagen pública y la propaganda del poder de Luis XIV, sino los cambios e innovaciones que se produjeron en estos aspectos durante su reinado. Para los que no lo conozcáis, Peter Burke es un historiador británico nacido en 1937 y especializado en Historia cultural moderna. Fue catedrático de Historia cultural en la Universidad de Cambridge desde el año 1979 hasta su jubilación, habiendo pasado antes por la Escuela de Estudios Superiores de la Universidad de Sussex. Ha publicado más de una veintena de obras, entre las que destacan “El Renacimiento italiano: Cultura y sociedad en Italia” (2001), “La cultura popular en la Europa moderna” (2010), “La revolución historiográfica francesa: La escuela de Annales (1929-1989)” (2006), “¿Qué es la historia cultural?”, (2008), o el libro del que voy a hablaros a continuación, “La fabricación de Luis XIV” (1995).

Retrato de Luis XIV realizado por Hyacinthe Rigaud en 1701

El primer capítulo de este libro sirve para introducirnos un poco en el libro y en la temática de la que trata. A partir del segundo capítulo, la obra se enfoca ya directamente en la temática de estudio principal, ya que busca presentar al lector los distintos medios, géneros, estilos, temáticas y lugares recurrentes en los que se representó a Luis XIV. Después de esa introducción general, el tercer capítulo nos presenta ya directamente las representaciones de Luis XIV, mostrando que la preocupación que había por su imagen pública era ya notable desde el día de nacimiento y sus primeros años de vida. Desde el momento en que accede al trono con solo cuatro años, esta preocupación se intensifica más, representándolo con todos los símbolos de un rey. En esta parte del libro, Burke deja claro que la imagen del monarca debe verse como una producción colectiva que ha sido fabricada por escultores, pintores, grabadores, sastres, maestros de danza, fabricantes de pelucas, maestros de ceremonias…, de ahí el nombre de la obra.

El cuarto capítulo de la obra sirve para exponernos el patrocinio real de las artes y los artistas del reino. A partir del inicio de la etapa de su reinado sin el asesoramiento de un primer ministro, tras la muerte del Cardenal Mazarino en 1661, las artes y la cultura se pusieron al servicio de la glorificación del rey. Por otra parte, lo que busca Burke en el quinto capítulo de su obra es explicar cómo fue la imagen pública del monarca entre el inicio de su reinado en solitario, en 1661, y el estallido de la Guerra de Devolución, en 1667, con el objetivo de mostrar a un gobernante muy dedicado a los asuntos de Estado y a conseguir el bienestar de todos sus súbditos. La imagen pública de Luis XIV como héroe conquistador en la Guerra de Devolución (1667-1668) y en la Guerra de Holanda (1672-1678) es la temática en la que se centra el sexto capítulo de esta obra, y, como cabe esperar, todas estas representaciones tienen un enfoque triunfalista, y no hacen referencia a los fracasos militares que tuvo el ejército francés en Holanda.

Fotografía de Peter Burke

El séptimo capítulo analiza la década que va entre 1678 y 1688, años de relativa paz en Francia que sirvieron como etapa de esplendor artístico, reconstruyendo Versalles y con ello la imagen pública del rey. Cabe destacar que fue Jules Hardouin-Mansart quien diseñó el nuevo Versalles, incluida la Grand Galerie, los Salons de Guerre et Paix, y la Escalier des Ambassadeurs. Al haber una relativa paz, los acontecimientos conmemorados fueron triunfos diplomáticos, dos acciones navales, la revocación del Edicto de Nantes y la recuperación del rey de una enfermedad. A continuación, en el octavo capítulo, Burke nos describe cómo fue la imagen pública de un Luis XIV ya envejecido, teniendo como consecuencia que se redujeran sus apariciones públicas, al mismo tiempo que se producía una evidente decadencia política, militar y cultural. La difusión y cantidad de las representaciones triunfalistas de Luis XIV disminuyeron, hecho reflejado en el menor número de conmemoraciones a la guerra de la liga de Augsburgo, a los conflictos en el territorio americano, o a la Guerra de Sucesión española, en las monedas, cuadros o prensa escrita de la época.

Las diferencias entre el Luis que aparece en las representaciones oficiales y el Luis real es la temática que llena el noveno capítulo de la obra de Burke, distinguiendo varias tipologías: la idealización de su condición física en los cuadros, el ocultamiento de hechos sucedidos, las conmemoraciones de hechos inventados… Por otro lado, las representaciones más críticas a Luis XIV forman la temática de la que trata el décimo capítulo de este libro, dividiéndose en dos tipos: las de súbditos leales que se burlan cortésmente del rey, y las que llevaban a cabo sus enemigos para desprestigiarlo. Acto seguido, vienen los dos últimos capítulos de la obra, los cuales se separan del foco de las representaciones en sí para analizar, en el caso del primero, el modo en que estas representaciones fueron acogidas y percibidas por los espectadores a los que iban dirigidas, es decir, a las altas clases sociales y a las potencias extranjeras. Para dar por finalizada esta obra, Burke lleva a cabo un último capítulo, el más largo de todos, en el que hace un estudio comparativo de Luis XIV a tres niveles: con otros gobernantes de su tiempo, con otros gobernantes de tiempos pasados, y con gobernantes del mundo actual.

Portada del libro

Para ir concluyendo, cabe decir que esta obra de Peter Burke se encuentra actualmente en plena vigencia, y no solo por la relativamente reciente fecha de su publicación, sino porque después de éste no se han llevado a cabo más estudios generales sobre esta temática. Por estos motivos, creo que Peter Burke es uno de los autores imprescindibles si queremos llevar a cabo cualquier tipo de estudio sobre las formas de propaganda del poder en la Europa absolutista de la Edad Moderna. Asimismo, “La fabricación de Luis XIV” es una obra clave que nos ayuda a comprender el entramado de representaciones y programas de optimización de la imagen pública de uno de los más conocidos y carismáticos soberanos regios de Francia, Louis-Dieudonné, más conocido por ser Luis XIV de Francia.

VALORACIÓN: 4 de 5 estrellas

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