LOS ATIDÓGRAFOS

El Hefestión en el Ágora de Atenas, representante del arte griego clásico
El Hefestión en el Ágora de Atenas, representante del arte griego clásico

¿Quiénes eran los atidógrafos?

Como ya os contaba en la anterior entrada, los atidógrafos es el nombre por el que se conoce a los autores de obras que cursan sobre Atenas y que están datados entre el siglo IV y III a.C., siendo Helanico de Lesbos el primero de ellos. Entre su amplia producción hay que destacar sin duda su obra “Átide“, compuesta de dos libros. En ella, este autor recopiló el material histórico y legendario referente al Ática a partir de fuentes escritas y orales. Además, lo ordenó cronológicamente en torno a sendas listas de reyes y de arcontes, estableciendo sincronías con personajes y acontecimientos ajenos.

De este modo, Helanico de Lesbos se convirtió en el primero de los atidógrafos, estableciendo esta obra como modelo y fuente principal de las historias que vendrían después sobre el Ática. Los principales componentes del grupo de los atidógrafos, son Clidemo, Androción, Fanodemo, Melancio, Demón y Filócoro. Tienen en común que todos hablan sobre costumbres, tradiciones legendarias y acontecimientos políticos y militares del Ática y, sobre todo, de Atenas o relacionados con Atenas.

Mapa donde se destaca Lesbos, la isla de la que procedía Helanico de Lesbos
Mapa donde se destaca Lesbos, la isla de la que procedía Helanico

Clídemo y Androción

Clídemo es el más antiguo de los atidógrafos, después de Helánico, claro. Por lo que sabemos, escribió su obra histórica en torno a la primera mitad del siglo IV a.C. Esta obra, con el nombre común de Átide, está compuesta de cuatro libros, de los que se conservan treinta y seis fragmentos desordenados, por lo que se desconoce relativamente a qué libro pertenecería cada fragmento.

En estos fragmentos, Clídemo habla de acontecimientos históricos como las reformas de Clístenes, la expedición ateniense a Sicilia del año 415 a.C., o la batalla de Salamina. Precisamente, esta última temática es la más polémica, ya que contradice la información que da otro de los atidógrafos, Androción. Según Clídemo, el dinero que se usó para pagar a los soldados que llenaron las naves de la batalla de Salamina se consiguió incautándolo del dinero del templo de Atenea. Sin embargo, según Androción, este dinero habría sido concedido por el Areópago, el organismo aristocrático griego por excelencia.

Pintura del último tercio del siglo XIX en el que se representa la batalla de Salamina, contada por uno de los atidógrafos, Clídemo
Pintura del último tercio del siglo XIX en el que se representa la batalla de Salamina

Androción tuvo una presencia muy activa en la vida política de la Atenas del siglo IV a.C., durante los años de la hegemonía de Esparta, de la fundación de la segunda Liga Ateniense, de la hegemonía tebana, y de la enorme expansión macedónica a cargo de Filipo II y Alejandro Magno. A pesar de que también se le atribuyen un Manual de agricultura y las Helénicas de Oxirrinco (aunque no se sepa de manera certera si es su autor), su obra más famosa fue la Átide, compuesta de ocho libros que probablemente escribió ya en su vejez.

La ventaja con respecto a Clídemo está en el mayor conocimiento de los fragmentos conservados, mientras que su principal desventaja es que conserva un menor número de éstos con respecto al primero. A la Historia legendaria de Atenas Androción dedica el primer libro; en el segundo recoge hechos de la época de Solón y Clístenes; en el tercero habla de la Guerra del Peloponeso y del gobierno oligárquico de los Treinta Tiranos; y en los cinco últimos se dedica a narrar hechos contemporáneos de su época.

A la obra de Androción se le considera una de las fuentes principales en la que se basó Aristóteles para hacer su famosa Constitución de los atenienses. Según muchos investigadores, esta teoría quedaría demostrada al comprobar que en esta célebre obra se recoge, sin citar a su autor, la versión que Androción tenía sobre el pago a los soldados que llenaron las naves de la batalla de Salamina. En general, como todas las Átides, la obra de Androción tiene como objetivo la exaltación de Atenas como ciudad – Estado, y demuestra que los políticos de la época clásica se movían más por el afán de poder y la notoeridad que por sus ideologías políticas.

Mapa de la extensión del imperio de Alejandro Magno en el 323 a.C., año de su muerte.
Mapa de la extensión del imperio de Alejandro Magno en el 323 a.C., año de su muerte.

Bibliografía

CABALLERO LÓPEZ, J.A. (2007): Inicios y desarrollo de la historiografía griega. Editorial Síntesis, Madrid.

POMEROY, S. [et.al.] (2012): La antigua Grecia. Historia política, social y cultural. Crítica, Barcelona.

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