La Constitución ateniense de Solón

Introducción

Proveniente de la aristocracia, Solón de Atenas (638-558 a.C.) fue un legislador, poeta y filósofo que llegó al cargo público del arcontado en el año 594 a.C. y realizó una serie de reformas políticas y legislativas de vital importancia para la Historia antigua de Grecia. Esta legislación es la mejor fuente de conocimiento de la que disponemos para saber los problemas generados por los disturbios políticos y sociales ya comentados a lo largo del siglo VII a.C. Antes de Solón, los atenienses eran fundamentalmente agricultores porque el suelo del Ática era de mala calidad y no producía la cantidad de grano suficiente como para sustentar a la creciente población. Por este motivo, también eran comerciantes, puesto que cultivaban lo que podían (sobre todo, olivos, vides, higueras y cebada) y vendían sus productos (aceite, vino y cerámica) en el exterior a cambio del trigo que les faltaba. Asimismo, criaban ganado para el consumo local de carne, leche y queso, y disponían de plata gracias a las minas de Laurion, al sudeste del Ática, y de mármol gracias al monte Pentélico.

Vista conjunta del actual estado del Areópago y la Acrópolis de Atenas

Más allá de sus incursiones en la legislación , su reforma más importante para aliviar los problemas sociales de Atenas fue la creación de una constitución en la que la participación del individuo en la política dependía de su renta. Excluyendo a los esclavos, las mujeres y los extranjeros, los ciudadanos varones fueron divididos en cuatro estratos sociales en función de la riqueza de su producción agrícola:

  1. Los pentakosiomédimnoi ocupaban el estrato superior por tener una producción de al menos 500 médimnoi (medimnos, una unidad de medida similar al barril). Los miembros de esta clase eran los únicos que podían ser elegidos para ocupar el cargo público de tamías, una especie de tesorero de la ciudad.
  2. Los hippeis tenían una renta situada entre los 300 y los 499 medimnos, lo que les daba para permitirse el lujo de mantener un caballo con el que prestar servicio militar en la caballería. A excepción del tamías, los elegidos para ocupar el resto de altas magistraturas públicas eran de estos dos primeros grupos sociales.
  3. Los zeugítai poseían una renta que oscilaba entre los 200 y los 299 medimnos, lo que en la práctica les servía para poder mantener una yunta de bueyes. También, podían competir con los hippeis para conseguir los cargos más bajos de las magistraturas y constituían la parte más numerosa de las falanges de hoplitas.
  4. Los thetes eran el estrato social más pobre, formado por todos aquellos labradores y jornaleros sin tierras que producían una renta de menos de 200 medimnos. Los componentes de este estrato social solo podían participar en la asamblea, la ekklesía, que debía reunirse periódicamente, en la infantería ligera del ejército o como marineros de la flota naval.
Pieza cerámica de figuras negras en las que se representa un hippeus (singular de hippeis) con su caballo y su equipamiento militar para la caballería.

Aparte, todos los ciudadanos varones, de todos los estratos sociales, podían formar parte de la heliaía, un conjunto de jurados de reserva que debían prestar servicio en los tribunales para juzgar las apelaciones presentadas contra las sentencias dictaminadas por los arcontes. Precisamente, una de las reformas judiciales más importantes de Solón fue la ley que permitió que cualquier ciudadano varón, sin necesidad de ser la víctima o sus parientes, pudiera presentar una acusación si consideraba que se había cometido un delito. Por último, a pesar de que el Consejo del Areópago seguía siendo un organismo aristocrático compuesto por antiguos arcontes “aforados”, Solón creó una institución que de alguna forma fuera un contrapeso al poder de este organismo: el Consejo de los Cuatrocientos. Esta organización, compuesta por cien individuos de cada uno de los cuatro estratos sociales atenienses, tenía como función preparar los asuntos que posteriormente se presentarían a la Asamblea.

Esquema explicativo de las distintas reformas de la Constitución ateniense de Solón

Bibliografía

BARCELÓ, P. (2001): Breve historia de Grecia y Roma. Alianza, Madrid.

CÁNFORA, L. (2003): Aproximación a la historia griega. Alianza, Madrid.

GÓMEZ ESPELOSÍN, F. (2001): Historia de la Grecia antigua. Akal, Madrid.

LANE, R. (2008): El mundo clásico. La epopeya de Grecia y Roma. Crítica, Barcelona

POMEROY, S. [et.al.] (2012): La antigua Grecia. Historia política, social y cultural. Crítica, Barcelona.

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