Las reformas de Clístenes

Situación de los demoi, sus correspondientes tribus y las divisiones de costa, ciudad e interior

Introducción

Después de que los atenienses obligaran a marchar al destierro a Hipias y su familia con la ayuda del rey Cleómenes de Esparta (510 a.C.), las luchas de poder entre las facciones no tardaron en volver a aparecer. En torno al 507 a.C., Clístenes, un miembro de la desterrada familia de los Alcmeónidas,  contó con el apoyo de los ciudadanos para reformar las leyes y evitar nuevos gobiernos tiránicos u oligárquicos como el que intentaron establecer Cleómenes de Esparta y el arconte ateniense Iságoras tras la caída de los Pisistrátidas.

Grupo escultórico que representa a los asesinos del tirano Hiparco de Atenas.

Las diez tribus

Clístenes decidió reformar la Constitución ateniense para acabar definitivamente con las luchas de las familias ricas, ya que estaban lastrando permanentemente el desarrollo del Estado. La primera medida que llevó a cabo fue abolir las cuatro antiguas tribus jónicas en las que se dividían las familias. Al mismo tiempo, creó diez nuevas tribus basadas en una organización social y territorial totalmente nueva. En primer lugar, dividió el Ática en tres áreas geográficas -la ciudad, la costa y el interior-, correspondientes aproximadamente a las tres antiguas divisiones de la montaña, la costa y la llanura. A continuación subdividió cada zona en diez trittyes o tercios, formadas por varias unidades ya existentes llamadas demos (aldeas del Ática). El número de demos de cada trittys era muy variable, ya que dependía de las particulares dimensiones de cada uno de estos demos.

Partiendo de esta base, Clístenes tomó una trittys de cada área geográfica y con las tres formó una tribu, de modo que en cada una de estas nuevas tribus estaba integrada un número diferente de demos. Además, para potenciar el debilitamiento del poder de las familias, Clístenes estableció también que todos los individuos debían identificarse por el nombre de su demo, no por el nombre del padre. Sin embargo, esta nueva costumbre no gozaría de todos los sectores de la sociedad, por lo que solo se aplicaría parcialmente. En otras palabras, el gran Pericles siguió siendo conocido como el hijo de Jantipo y el historiador Tucídides como el hijo de Oloro.

Mapa del Ática con la situación de los demoi, sus correspondientes tribus y las divisiones de costa, ciudad e interior

El Consejo de los Quinientos

La creación de las nuevas diez tribus solo fue el primer paso de las reformas de Clístenes. El siguiente paso fue crear un nuevo organismo, el Consejo de los Quinientos, compuesto por cincuenta miembros elegidos anualmente por sorteo en cada una de las tribus. Esta medida fue totalmente trascendental para la Historia política de Atenas, ya que recurrir a un sorteo con representación proporcional de toda la ciudadanía era un potente elemento democrático. Los quinientos miembros no ejercían el mando a la misma vez durante todo el tiempo, sino que iban rotando el poder para que cada los representantes de cada tribu lo tuvieran una décima parte del año. De la misma manera, el cargo de la presidencia y la secretaría cambiaban todos los días, con el fin de liderar un Consejo que no solo debía preparar las cuestiones a debatir por la ekklesía, sino que gestionaba los asuntos financieros y de política exterior del Estado.

Esquema explicativo de las reformas de la Constitución ateniense de Clístenes

Consecuencias de las reformas

Las reformas de Clístenes fueron incluso más trascendentales que las de Solón, ya que este tuvo unos poderes extraordinarios para legislar que el primero no tuvo, por lo que siempre debió contar con la aprobación democrática de la asamblea ciudadana para sacarlas adelante. Estas medidas afectaron también al ejército, que se reorganizó sobre la base de las diez nuevas tribus para que cada una eligiera un comandante de la infantería –taxíarchos, un comandante de la caballería –hípparchos-, y un general en jefe –strategos-. En conclusión podría decirse que todas las líneas reformistas de Clístenes triunfaron porque cortaban completamente los viejos lazos de relaciones políticas y sociales internas para dar comienzo a un nuevo entramado de alianzas en el que la familia de los Alcmeónidas, obviamente, iba a tener gran protagonismo.

Busto de Clístenes hecho en la actualidad

Bibliografía

BARCELÓ, P. (2001): Breve historia de Grecia y Roma. Alianza, Madrid.

CÁNFORA, L. (2003): Aproximación a la historia griega. Alianza, Madrid.

GÓMEZ ESPELOSÍN, F. (2001): Historia de la Grecia antigua. Akal, Madrid.

LANE, R. (2008): El mundo clásico. La epopeya de Grecia y Roma. Crítica, Barcelona

POMEROY, S. [et.al.] (2012): La antigua Grecia. Historia política, social y cultural. Crítica, Barcelona.

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