El reinado de Ramsés XI en Egipto

Artículo sobre Ramsés XI escrito por Álvaro Comes Cervera, graduado en Historia

Introducción

El periodo Ramésida es un nombre que se utiliza actualmente para referirse a la época en la que gobernaron Egipto las dinastías XIX y XX. Es llamado así por el nombre de la mayoría de sus faraones, Ramsés, aunque no todos llevaron dicho nombre. Cronológicamente, este periodo está enmarcado dentro del llamado Reino Nuevo de Egipto (1550-1069 a.C., aprox) y abarcaría aproximadamente los años 1293-1069 a.C., comenzando con el breve reinado de Ramsés I y finalizando con la muerte de Ramsés XI. Estas dos dinastías destacan principalmente por su carácter castrense enfocado en faraones guerreros que encabezan a su ejército, pues su origen proviene de generales del ejército.

Cronología de los reyes egipcios del periodo ramésida, es decir, entre la dinastía XIX y XX

El final del Reino Nuevo egipcio

Tras la muerte del faraón Ramsés II en torno al año 1213 a.C., Egipto comenzó a sufrir los coletazos de la llamada “Crisis de la edad del Bronce”, provocada por los Pueblos del Mar. Los Pueblos del Mar eran unos pueblos nómadas que, aunque se desconoce mucho sobre ellos, acabaron con la mayoría de civilizaciones de la Edad del Bronce como la Grecia Micénica o el Imperio Hitita. Durante el reinado de Merenptah, hijo de Ramsés II, tuvo sus primeros enfrentamientos con ellos al aliarse con los Libios, enemigos naturales de Egipto. En esta época, a nivel militar Egipto seguía siendo una potencia, pero tras la batalla de Qadesh en el año 1274 a.C., vemos a un Egipto con cada vez menos influencia, pues no se pudo imponer a los Hititas. De este modo, los faraones sucesores adoptaron una política defensiva, terminando a largo plazo con las aspiraciones egipcias en Canaán y Siria.

A la muerte de Merenptah empezó la primera crisis, reflejada en una guerra civil entre Amenmesés y Seti II. Se sospecha que los sacerdotes de Amón trataron de coronar a Amenmesés, que gobernó el alto Egipto durante tres años (Manetón le asigna cinco pero no podemos confirmar) hasta que Seti II lo derrotó y lo trató de borrar de la historia. Egipto siguió sumido en una larga crisis por la muerte del faraón Siptah en el año 1188 a.C. Esta muerte había dejado a su madre Tausert como reina en solitario, teniendo que lidiar con un conflicto civil con Sethnajt (posible descendiente de algún hijo de Ramsés II), que terminó con este último en el trono. De haber atacado los Pueblos del Mar en este periodo, Egipto habría colapsado.

Relieve de Ramsés II en la batalla de Qadesh, en el templo de Abu Simbel

Con Ramsés III en el poder, Egipto vivió su último soplo de esplendor y hegemonía. Durante su reinado se recuperó el dominio en Canaán y Siria y se derrotó a los Pueblos del Mar en la batalla del delta del Nilo, salvando a Egipto de su destrucción. Sin embargo, esta victoria resultó muy cara para el reino, pues entró en bancarrota por el enorme coste de la campaña. Como consecuencia, no pudo retener Canaán y Siria. Tras Ramsés III no volvió a gobernar otro faraón en este periodo que fuera capaz de reconducir la situación; si bien eran reyes poderosos, no se acercaban en capacidad a sus predecesores.

Ramsés XI y el final del Reino Nuevo

Siguiendo el contexto histórico anteriormente mencionado, llegamos al reinado de Ramsés XI (1099-1069 a.C.). Fue el último faraón del Reino Nuevo debido a la desestabilización de Egipto, que ya venía arrastrando desde la crisis de Seti II. Ramsés XI comenzó su reinado con un poder relativamente elevado, aunque este se fue diluyendo según pasaban los años y terminó por colapsar por completo.

Los libios asaltaban constantemente a los obreros de la orilla oeste del Nilo en Tebas, lo que impedía a estos trabajar. Además, constantes hambrunas pusieron en jaque al estado egipcio. En torno al año 12 del reinado de Ramsés XI,  la crisis ya se había agravado de una forma preocupante en Tebas, donde el caos se había apoderado de la ciudad. Seguramente, Ramsés XI ordenó al virrey de Nubia, Panhesy, entrar con su ejército en Tebas para reinstaurar el orden. Este virrey no solo entró en la ciudad sino que además se apoderó del título de “Supervisor de los graneros”, el cual no se sabe si usurpó o le fue concedido. Este título permitió a Panhesy controlar la alimentación de la ciudad, lo que lo enfrentó al sumo sacerdote de Amón, Amenhotep, que tenía en su poder un gran número de dominios y campos de trigo. Los sacerdotes de Amón eran hombres muy poderosos en la vida egipcia, pues regían el principal culto de la época en Egipto y tenían grandes dominios además de una notable influencia política.

Representación de Herihor en un papiro
Representación de Herihor en un papiro

El conflicto entre ambos fue creciendo de intensidad hasta un punto en que, cinco años más tarde, Panhesy asedió al sumo sacerdote y este pidió ayuda a Ramsés XI. Seguramente con intención de evitar la caída del sumo sacerdote de Amón y mantener el equilibrio en Egipto, el faraón ordenó a uno de sus hombres de confianza, Herihor, que se enfrentase a Panhesy. Anticipándose éste, marchó al norte hacia Pi-Ramsés, la capital ubicada en el Delta del Nilo. No obstante, al final Herihor resultó vencedor y consiguió entrar en Tebas restableciendo el orden.

En este contexto, Herihor aprovechó el vacío de poder en la ciudad, pues se cree que el sumo sacerdote de Amón habría muerto durante la guerra civil.  Así, Herihor se apropió de los títulos de Panhesy y el de Sumo Sacerdote de Amón, además del de Visir, convirtiéndose de facto en el hombre más poderoso junto al faraón. Por otro lado, Panhesy consiguió hacerse fuerte en Nubia, donde acabaría falleciendo. Egipto no solo nunca recuperaría su dominio en esta región, sino que quedó reducido a sus fronteras originales.

Con el paso del tiempo, Herihor acumuló tanto poder que Ramsés XI no pudo reducirlo a su autoridad. A su muerte le sucedió Esmendes, un militar de origen libio que fue el visir del Bajo Egipto durante los últimos años de Ramsés XI  y que estaba casado con una de sus hijas. Por otra parte, cuando muró Herihor lo sucedió en sus cargos su hijo político Piankh, lo que confirmó la ruptura de Egipto en dos mitades: el Alto Egipto bajo el poder de Piankh y el bajo Egipto bajo el poder de Esmendes. El Reino Nuevo había colapsado, dando final al periodo más espléndido de la historia de Egipto.

Estatua que representaría a Ramsés XI, último rey de la dinastía XX y del Reino Nuevo egipcio

Bibliografía

FERNANDEZ J.J.: Historia de Egipto. Manetón. Akal, Madrid. 2008.

FLETCHER, J.: Egipto. El libro de la vida y la muerte. Librería universitaria, Barcelona. 2002.

SCHULZ, R.: Egipto. El mundo de los faraones. Konemann, Potsdam. 1998.

SHAW. I.: Historia del antiguo Egipto. Oxford University Press. 2000.

RUIZ-DOMENECH. J.E. (2013). El fin del antiguo Egipto. National Geographic, 3.

Artículo escrito por Álvaro Comes Cervera, graduado en Historia


       Álvaro Comes Cervera es graduado en Historia por la Universidad de Valencia (2013-2017). Es colaborador habitual en la sección de Historia del diario digital “EsDiario”. Sus intereses se centran en la Historia Antigua, Historia moderna de España y la Historia de la Ciencia en general. Es el autor del recién creado canal de Youtube “Proyecto historia”, centrado en la divulgación histórica a niveles generales.

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