Santuarios y sacrificios humanos de los druidas

Artículo sobre los nemeton druidas escrito por Enol Alonso Capín, graduado en Historia.

Introducción

Bienvenidos a esta nueva saga en la que se abordará el tema del druidismo y los druidas en la religión celta. El objetivo de esta saga será conocer el contexto en el que se desarrolló el druidismo y cómo fue evolucionando históricamente en relación con los romanos. En nuestra cuarta entrega entraremos en los nemeton, los lugares de culto del mundo druídico para entender qué suponían en este ámbito, así como su variedad y su importancia en las prácticas religiosas. Además, comenzaremos con uno los rituales druídicos más conocidos: los sacrificios humanos. Aquí observaremos a partir de las fuentes cuáles eran las diferentes formas de llevarlos a cabo y veremos algunos ejemplos destacados.

A British Druid (1723) Grabado de William Stukeley idealizando a los druidas
A British Druid (1723). Grabado de William Stukeley idealizando a los druidas

Nemeton y santuarios de los druidas

Para empezar, es importante hablar de los lugares de culto y santuarios de los druidas. Estos eran los llamados nemeton, que deben su nombre al estar consagrados a la diosa celta Nemetona. Tal como nos menciona Plinio El Viejo:

Eligen los robledales como bosques sagrados, y no llevan a cabo ningún sacrificio sin su follaje, de manera que por esto también puede parecer que se han llamado druidas debido a una interpretación griega. En realidad, consideran que todo lo que crece sobre estos robles ha sido enviado del cielo, y que es un signo de que el árbol ha sido elegido por la divinidad misma. (Plin. H.N. 16. 95)

Esto también es mencionado por Tácito cuando nos habla de la conquista de la isla de Mona (Anglesey) por los romanos y dice que “después se impuso a los vencidos una guarnición y se talaron los bosques consagrados a feroces supersticiones” (Tac. Ann. 14.30). Estos robledales resultaban ser el lugar de mayor relevancia para el mundo de los druidas, llegando César a contar cómo “en cierta estación del año, se congregan en el país de los Carnutes, tenido por centro de toda la Galia, en un lugar sagrado. Aquí concurren todos los que tienen pleitos, y están a sus juicios y decisiones.” (Caes. Gal.6.13). De lo que nos habla César es del Bosque de los Carnutes, que ya mencionamos anteriormente, y resultaría ser otro de estos nemeton sagrados.

La importancia de los nemeton y del Bosque de los Carnutes sigue presente en el ideario popular francés, como muestra esta viñeta de Astérix y los godos
La importancia del Bosque de los Carnutes sigue presente en el ideario popular francés, como muestra esta viñeta de Astérix y los godos

Si tomamos por ciertas las palabras de César, no sólo se iría a estos nemeton para realizar actos religiosos y sacrificios, sino también para actuar como jueces entre tribus y personas. Y en ellos se dictarían sentencias de criminales y llevarían a cabo otras funciones de los druidas. Ahora bien, cabe preguntarse si estos espacios existieron realmente. La respuesta es que sí, ya que tenemos atestiguados varios nemeton, o por lo menos, creemos que eran lugares con este sentido.

Nemeton de druidas conocidos

Antes de nada, hay que decir que para los celtas los santuarios eran espacios naturales como bosques, lagos y manantiales y ciénagas, aunque también hubo recintos construidos, a veces como asentamientos. De esta forma, tenemos constatadas arboledas sagradas en Lowbury Hill (Inglaterra) y Névet (Francia), siendo el primero destacable porque parece que resultó ser una arboleda artificial por la presencia de hoyos rellenados con tierra fértil.

Algunos lagos y manantiales como focos de actividad religiosa que podemos mencionar serían: el lago de Llyn Fawr (Gales), donde se encontraron muchos objetos metálicos y preciosos de fuera de Gales, siendo un posible lugar de peregrinación; Aquae Sulis (también llamado Bath, Inglaterra), que fue un gran centro termal, por lo que estaríamos hablando de un centro curativo; lo mismo sucedería con los de Fontes Sequanae, Chamaliers y Lydney, todos en Francia. Todos tuvieron una gran afluencia, como muestra la cantidad de ofrendas descubiertas o el colosal templo construido en el último. También eran lugares importantes las ciénagas, como las de Gallagh (Irlanda) y Lindow Moss (Inglaterra), que explicaremos más adelante.

Yacimiento de Lowbury Hill, uno de los pocos nemeton que podemos considerar relacionadas con el culto druídico durante época romana
Yacimiento arqueológico de Lowbury Hill, una de las pocas arboledas que podemos considerar relacionadas con el culto druídico durante época romana

Ya construidos tenemos los famosos casos de Roquepertuse y Entremont (Francia), los ejemplos más claros sobre culto a la cabeza, por la gran cantidad de cráneos humanos y cabezas talladas que encontramos. Además, como santuarios apartados, tenemos los casos ya mencionados de Gournay, Mirebeau, Ribemont sur Ancre y Digeon (Francia); a estos podemos añadir los casos de Navan Fort (Irlanda) y Harlow (Inglaterra).

De los nemeton a los sacrificios humanos

Siguiendo con el druidismo, es muy conocido el caso de los sacrificios humanos. Entre los autores que nos hablan de sus prácticas, Pomponio Mela nos cuenta que “tenían por cierto ser el hombre la mejor víctima y más agradable para los dioses(Mela 3.14). Parece claro que era una práctica con una fuerte connotación religiosa, al menos a la luz de lo que la arqueología ha ido descubriendo y lo que las fuentes nos cuentan. No obstante, estas últimas hay que tomarlas con cuidado debido a la parcialidad que muchas veces mostraban. En el caso de Diodoro Sículo, este nos menciona lo siguiente:

Observan una costumbre extraña e increíble, sobre todo cuando deben indagar respecto a algunos asuntos de importancia; en estos casos, en efecto, ofrecen en sacrificio la vida de un hombre, al que apuñalan con una daga en un lugar situado encima del diafragma, y cuando cae el hombre acuchillado, a partir de la observación de la caída, de la convulsión de los miembros, y también de la efusión de la sangre. (D.S. 5.31.3)

Fotograma de la película The Wicker Man (1973) en la que se ve el hombre de mimbre
Fotograma de la película The Wicker Man (1973) en la que se ve el hombre de mimbre

Esta podría ser vista como una visión peyorativa de las prácticas rituales celtas, pues autores como Tácito nos menciona lo mismo cuando nos dice que “en efecto, contaban entre sus ritos el de honrar los altares con sangre de cautivos, y el de consultar a los dioses en las entrañas humanas.” (Tac. Ann. 14.30). Pero parece ser que era una práctica real, pues cuando prestamos atención a Estrabón, este cuenta sobre esta cuestión que “Golpeaban, por ejemplo, en la espalda con una espada a un hombre elegido ritualmente como víctima y practicaban la adivinación a partir de sus convulsiones.” (Str. 4.5).

Junto a esta práctica Estrabón nos habla de otras, como “la práctica de matar a flechazos a algunos, o la de crucificarlos en los templos, o la de fabricar un enorme muñeco de paja y madera en el que metían algunas cabezas de ganado, bichos de todo tipo, y hombres, y hacer con él un holocausto.” (Str. 4.5). Estas formas de sacrificio no suelen ser muy conocidas como prácticas de los celtas, si bien la última es la más conocida de todas ellas por el temor que parecía inspirar a las tropas romanas. Esta ha sido incluso llevada al cine en la película The Wicker Man (1973), dada su fuerte presencia en el folklore rural de Irlanda y Escocia.

Ilustración del siglo XVIII de un hombre de mimbre usado por los druidas
Ilustración del siglo XVIII de un hombre de mimbre usado por los druidas

Después del sacrificio humano

Lo que sucedía con las víctimas una vez morían no lo sabemos a ciencia cierta, pero tenemos atestiguados mediante la arqueología varios casos de una gran importancia. Estamos hablando del Hombre de Lindow, que fue encontrado en 1984 en una turbera de Lindow Moss con un alto nivel de conservación, manifestado en la dentadura o la presencia todavía de uñas.

Lo que empezó siendo un asesinato contemporáneo acabó resultando una muerte ritual por varios golpes en la cabeza de un joven veinteañero de hace 2.000 años. Su estudio demostró que era una persona de cierta importancia en la escala social, y se llegó a la conclusión de un sacrificio ritual porque en el análisis palinológico se descubrió en su cuerpo restos de granos de muérdago, por la forma en que parece fue depositado, y por la relación de todo ello con las creencias druídicas.

Este descubrimiento no es el único, ya que en Gallagh (Irlanda) se descubrió en una ciénaga a otro joven que parecía haber sido ahorcado con una soga hecha de avellano, pues tenía restos de esta todavía en el cuello. Tras esto había sido depositado de forma ritual en la ciénaga junto a dos estacas de madera. Otros ejemplos que tenemos constatados son los descubiertos en South Cadbury (Somerset, Inglaterra) y Saint Albans (Hertfordshire, Inglaterra). En ambos casos nos encontramos ante restos humanos que muestran una colocación deliberada y muestras de haber sufrido algún tipo de acto ritual que los habría llevado a la muerte.

El Hombre de Lindow expuesto en el British Museum
El Hombre de Lindow expuesto en el British Museum

Bibliografía

CÉSAR, La guerra de las Galias. Miguel Marietan (red.) [ebook kindle] (Amazon 2015)

DIODORO DE SICILIA, Biblioteca Histórica. Libros IV-VIII. J.J. Torres Esbarranch (trad.) (Madrid, 2004).

ELLIS, P.B. (2003): A Brief History of the Celts. Robinson, Gran Bretaña.

ESTRABÓN, Geografía. Libros III-IV. Mª José Meana y Félix Piñero (trads.) (Madrid, 1992).

GREEN b, M. J. (2010): El mundo de los druidas. Ediciones Akal, Madrid.

IRELAND, S. (2008): Roman Britain: a Sourcebook. Routledge, Gran Bretaña.

JAMES, S. (2005): Exploring the World of the Celts. Thames and Jason, Gran Bretaña.

PLINIO EL VIEJO, Historia Natural. Libros XII-XVI, F. Manzanero Cano et al. (trads.). Madrid, 2010.

TÁCITO, Anales, Libros XI-XVI. José L. Moralejo (trad.). Madrid, 1980.

Artículo escrito por Enol Alonso Capín, graduado en Historia.

Para saber más


       Enol Alonso Capín es graduado en Historia por la Universidad de Oviedo, con especialización en Historia Antigua en Sevilla y en Historia Militar en la UNED-IUGM. Actualmente es doctorando en la Universidad de Oviedo en el área de Historia Antigua, compaginando esta labor con el estudio de las oposiciones de secundaria.

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