La Liga de Delos

Ilustración sobre el momento de la carga final del general Mardonio
Ilustración sobre el momento de la carga final del general Mardonio

Introducción

Las Guerras Médicas fueron una serie de conflictos bélicos que enfrentaron al imperio persa de la dinastía aqueménida contra las ciudades-Estado del mundo griego a lo largo de la primera mitad del siglo V a.C. La Liga de Delos fue una alianza militar surgida como consecuencia de estos conflictos y capitaneada por Atenas.

Mapa del mundo griego durante las Guerras Médicas, preludio a la formación de la Liga de Delos.
Mapa del mundo griego durante las Guerras Médicas, preludio a la formación de la Liga de Delos.

Fundación de la Liga de Delos

Muchos de los treinta y un ciudades-Estado griegas que formaron la Liga Panhelénica en las Guerras Médicas temían que se produjera en el futuro una tercera invasión persa. Es por ello que decidieron fundar una nueva y duradera alianza militar para estar preparados en el caso de que sus temores se hicieran realidad. A esta alianza, que en su momento no recibió ningún nombre, en la actualidad se le conoce como Liga de Delos. Recibe este nombre tanto porque fue fundada en la isla del mismo nombre como por ser la ubicación en la que estaba originalmente su tesoro.

Todo comenzó en el año 477 a.C., dos años después de la batalla de Platea. Representantes de Atenas y muchas otras ciudades se reunieron en Delos para prestar un juramento que los vinculaba en una organización militar destinada a combatir a los persas. Estos Estados firmaron un tratado con Atenas por el que se comprometían a suministrar anualmente barcos o dinero para realizar operaciones militares contra Persia.

Ilustración sobre el momento de la carga final del general Mardonio
Ilustración sobre el momento de la carga final del general Mardonio en la batalla de Platea (Autor: Peter Dennis para Osprey)

Funcionamiento de la Liga de Delos

Se estableció que las acciones de la Liga tenían que ser pensadas previamente por una asamblea. En sus reuniones, cada polis tenía un voto, independientemente del tamaño de la misma. No obstante, la ejecución de esas acciones quedó en manos de Atenas, que además pasó a controlar el tesoro de la Liga.

No sabemos con certeza el número de ciudades-Estado griegas que formaron parte de la Liga de Delos, aunque se estima que eran en torno a 150. Como era habitual en las alianzas griegas, todos los miembros de la Liga tenían los mismos amigos y enemigos, algo indispensable para tener los mismos frentes militares abiertos. Los objetivos de esta asociación quedaron bien definidos desde el principio: combatir a los persas y conseguir botines de guerra como compensación por los daños sufridos durante las guerras médicas.

Óstrakon en el que se lee Arístides de Lisímaco, encargado de las contribuciones al tesoro de la Liga de Delos
Óstrakon en el que se lee Arístides de Lisímaco, encargado de las contribuciones al tesoro de la Liga de Delos

Arístides, estratego y arconte de Atenas, fue el encargado de establecer la contribución que cada polis debía hacer al tesoro de la Liga de Delos. Al principio, algunos Estados como Lesbos, Samos, Naxos o Tasos decidieron contribuir con barcos. Sin embargo, la mayoría prefirió hacer pagos en metálico directamente al templo de Apolo en Delos. Para que estas contribuciones fueran justas, cada cierto tiempo se revisaba lo que cada miembro debía aportar al tesoro. Estos fondos estaban a cargo de diez magistrados atenienses conocidos como los “hellenotamiai”, traducido como “los tesoreros de los griegos”. Las fuentes de conocimiento de las que disponemos nos han permitido conocer al detalle las cuentas de los tributos pagados por cada miembro a partir del año 454 a.C.

Las campañas de la Liga de Delos

Como ya fue mencionado en mi entrada sobre las consecuencias de las guerras médicasCimón de Atenas, hijo de Milcíades el Joven, el estratega de la batalla de Maratón, fue uno de los grandes héroes de la Liga de Delos. Hasta su muerte en el año 450 a.C., Cimón capitaneó la Liga en sus luchas contra los persas. A lo largo de diversas batallas, consiguió expulsar a los persas de todo territorio europeo e impedirles establecer bases navales en Jonia.

Vista general de la isla de Delos desde una de sus cimas
Vista general de la isla de Delos desde una de sus cimas

En el año 476 a.C., Cimón de Atenas partió con la flota de la Liga rumbo al nordeste. Esta campaña tuvo varios objetivos: por un lado, expulsar a los persas de toda Tracia, y por otro lado, expulsar a los piratas de la isla de Esciros, en el centro del mar Egeo, cerca de donde se libró la batalla de Artemisio. Ambos objetivos se consiguieron sin problemas. La fortaleza persa de Eyón, en el sudoeste de Tracia, fue tomada por las fuerzas ateniense con facilidad. Lo mismo ocurrió en Esciros, donde la Liga esclavizó a los piratas y sus familias.

Poco después, la flota de la Liga zarpó rumbo a Caristo, al noreste de Atenas. El objetivo esta vez no era luchar contra el persa, sino obligar a la ciudad a unirse a la Liga. Del mismo modo, cuando la isla de Naxos, en el archipiélago de las Cícladas, decidió abandonar la Liga, los miembros de ésta conquistaron la isla y confiscaron su flota. Estos hechos pusieron sobre la mesa el principal problema de la Liga: la libertad para pertenecer o no a la misma sin temor a represalias. A partir de este momento, empezaron a surgir conspiraciones en los territorios griegos sobre la conveniencia de mantener la Liga.

Mapa de las principales ciudades griegas antiguas de la región de Eubea, al norte de Atenas
Mapa de las principales ciudades griegas antiguas de la región de Eubea, al norte de Atenas

La necesidad de la Liga de Delos

La existencia de la Liga de Delos solo se justificaba por un hecho. Grecia necesitaba protección de cara a una posible nueva invasión de los persas. Por eso, a medida que las victorias de la Liga, no solo contra los persas, se repetían, cada vez surgían más voces dudando de su utilidad.

Estas sospechas aumentaron en el 467 a.C., cuando las tropas persas sufrieron una nueva grave derrota a manos de las tropas de Cimón en la batalla del Eurimedonte. Primero, la flota de la Liga derrotó a las 200 naves fenicias que combatían al lado de los persas. Después, los hombres de Cimón desembarcaron y derrotaron a la infantería persa. Por último, capturaron además los 80 barcos persas que llegaban de refuerzo procedentes de la isla de Chipre. Aunque Cimón de Atenas se convirtió en el gran héroe del momento, esto no duraría. Finalmente, fue acusado por sus conciudadanos de corrupción por aceptar sobornos del rey Alejandro de Macedonia. A pesar de que fue absuelto, el proceso demostró un hecho. Atenas se había transformado en un poderoso imperio que dominaba el mar y destruía a todo el que fuera contra sus intereses.

Busto atribuido a Cimón de Atenas en la isla de Chipre
Busto atribuido a Cimón de Atenas en la isla de Chipre

Bibliografía

BARCELÓ, P. (2001): Breve historia de Grecia y Roma. Alianza, Madrid.

CÁNFORA, L. (2003): Aproximación a la historia griega. Alianza, Madrid.

DE SOUZA, P. (2008): La guerra en el mundo antiguo. Editorial Akal, Madrid.

GÓMEZ ESPELOSÍN, F. (2001): Historia de la Grecia antigua. Akal, Madrid.

LANE, R. (2008): El mundo clásico. La epopeya de Grecia y Roma. Crítica, Barcelona.

POMEROY, S. [et.al.] (2012): La antigua Grecia. Historia política, social y cultural. Crítica, Barcelona.

Para saber más

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