La Valentia romana: la fundación de Valencia

Restos de las antiguas termas de la Valentia romana
Restos de las antiguas termas de la Valentia romana

Artículo sobre la Valentia romana escrito por Alejandro Barreda, graduado en Historia.

Introducción

Aunque muchas urbes romanas quedaron abandonadas con la caída del mundo romano, también muchas otras consiguieron sobrevivir y aún hoy en día continúan habitadas. Como es natural, cada generación ha ido borrando la huella del pasado. Así que no es fácil en estos casos encontrar información arqueológica. En este post pretendemos indagar en el origen de una de ellas: Valencia, llamada por los romanos Valentia Edetanorum. En su caso, más que los textos ha sido la arqueología la que más información nos ha aportado, sobretodo el yacimiento de la Almoina.

La fundación de la Valentia romana

Fecha de la fundación de Valentia

Al contrario de lo que se puede creer, la fundación de Valentia no fue inmediatamente posterior a la conquista militar romana. Cuando la Segunda Guerra Púnica (218-201 a.C.) quedaba prácticamente sentenciada a favor de Roma, en el 202 a.C., faltaban aún seis décadas para que se colocara la primera piedra. La fundación de la Valentia romana en el 138 a.C. se dio en un momento difícil para los historiadores del mundo romano: la principal fuente escrita, la monumental Ad urbe condita de Tito Livio, no conserva los libros posteriores al 167 a.C. y la información se vuelve escasa hasta el siglo I a.C.

El yacimiento y museo de la Almoina visto desde el aire
El yacimiento y museo de la Almoina visto desde el aire

Los fundadores de la Valentia romana

El mismo hecho de que conozcamos la fecha del 138 a.C. resulta casi extraordinario. La fuente es, precisamente, una periocha, un resumen tardío de la obra de Tito Livio. Pero la referencia se limita a una sola frase y los detalles resultan confusos. El fragmento identifica a los fundadores de la Valentia romana como veteranos de las guerras lusitanas (155 – 139 a.C.). No obstante, la expresión sub Viriatho llevó a pensar durante mucho tiempo que eran procedentes de las filas lusitanas a las órdenes de Viriato. Esta teoría “lusitana” se mantendría hasta hace pocos años, cuando la arqueología aportó nueva información.

Los niveles inferiores del yacimiento de la Almoina reflejaron una realidad muy diferente a la que los historiadores habían supuesto. Los restos no tenían relación con la cultura lusitana, sino que eran de ascendencia itálica o directamente importadas. Particularmente las similitudes son notables con la región de Campania, lo que lleva a suponer que los primeros habitantes provenían de esta región y que Valentia se fundó como colonia latina (esto es, disfrutaba de derechos, pero menores a los del derecho romano).

Inscripción moderna que recoge la mención de la periocha 55 en la plaça de la Verge
Inscripción moderna que recoge la mención de la periocha 55 en la plaça de la Verge

¿Estaba equivocada la periocha de Tito Livio? Más bien, el error se puede atribuir a la traducción, porque la expresión sub Viriatho también puede entenderse con un sentido meramente temporal: “en tiempo de Viriato” o “en la guerra con Viriato”. Además, la datación de las primeras cerámicas no pone en duda la fecha dada por el texto del 138 a.C. (a partir de la referencia al consulado de Junio Bruto).

La elección del lugar

Motivos estratégicos

Toca ahora preguntarnos por qué después de años de ocupación romana se decide la fundación de una nueva ciudad y por qué en ese preciso lugar. Aunque la fundación de ciudades y el reparto de tierras entre veteranos de guerra fue una constante en la Historia de Roma, era extraordinario que fuera tan lejos de los nuevos territorios.

A gran escala, la Valentia romana era un lugar estratégico en tanto que equidistante (a unos 250 km de cada una) entre las dos principales ciudades romanas de la Península del momento: Tarraco y Carthago Nova. De hecho, el trazado de la vía Hercúlea (gran vía romana hispánica que discurría por la costa mediterránea hasta Gades, más conocida por el nombre de época imperial, vía Augusta) se modificó para que atravesara la misma ciudad. Además, en ese contexto concreto entre la derrota de Viriato (139 a.C.) y la destrucción de Numancia (133 a.C.), Valentia era también un punto estratégico para el lanzamiento de campañas militares contra tierra celtíberas, aún por conquistar y a pocos kilómetros hacia el interior.

Principales asentamientos romanos durante la segunda mitad del siglo II aC en la costa mediterránea y Numancia
Mapa de los principales asentamientos romanos durante la segunda mitad del siglo II a.C. en la costa mediterránea y Numancia

Si descendemos a un contexto más concreto, la Valentia romana se situaría a cierta distancia de dos núcleos indígenas: de Arse (Sagunto) por el norte y Saetabis (Xàtiva) por el sur. En cambio, ocuparía el espacio que había correspondido a Edeta (Llíria), un importante núcleo íbero que había desaparecido a principios del siglo II a.C., y que por entonces apenas estaba ocupado. Aun así, no se asentaría sobre el mismo núcleo indígena, sino que se fundaría ex novo.

Motivos económicos

Descendiendo al entorno inmediato de la nueva ciudad, el paisaje era muy diferente al actual. En primer lugar, el caudal del río Turia se dividía en dos brazales, de manera que formaba una isla fluvial (o tal vez una península) donde se ubicaría la nueva ciudad. También la Albufera era mucho mayor que en la actualidad y aún durante la Edad Media llegaba a las mismas puertas de la ciudad. Con esta, existían numerosos marjales cercanos a la costa, que se extendían hasta Sagunto. Por lo que respecta a la costa, el mar era más cercano a la ciudad, llegando a estar a 4,5 km de distancia (frente a los 5,5 de la actualidad).

La presencia de pantanos hacía estas tierras difíciles de cultivar para los íberos y su presencia habría sido menor en este entorno. En cambio, los romanos habían desarrollado técnicas para roturar este tipo de tierras. La abundante presencia de agua explica también que la primera fuente de agua de la ciudad fueran los pozos y las emanaciones naturales de agua.

Restos de las antiguas termas de la Valentia romana
Restos de las antiguas termas de la Valentia romana (Web Ágora Historia)

Conclusiones

La Valentia republicana llegó a una extensión de unas diez hectáreas. En ese momento, hubiera sido un núcleo poco importante en el mundo romano. No obstante, los estándares hispanos eran más modestos y se puede equiparar con los grandes enclaves indígenas. También destaca como puerta de entrada de la romanización en un amplio territorio, que se mantenía indígena y aún cercano a las fronteras del mundo romano. Por ejemplo, poco después de su creación Arse y Saetabis imitaron los modelos romanos en la acuñación de moneda. En un próximo post, indagaremos en el desarrollo urbano de Valentia.

Bibliografía

RIBERA I LACOMBA, A. (2009): “La fundación de Valentia, un apéndice de Campania e Italia en Hispania”, en Oebalus: Studi Sulla Campania Nell’Antichità, nº 4, pp. 41-77.

RIBERA I LACOMBA, A. y JIMÉNEZ SALVADOR, J. L. (2012): “Valentia, ciudad romana: su evidencia arqueológica”, en BELTRÁN FORTES, J. y RODRÍGUEZ GUITIÉRREZ, O. (coord.): HISPANIAE URBES. Investigaciones arqueológicas en ciudades históricas. Sevilla, Universidad de Sevilla.

RIBERA I LACOMBA, A. y JIMÉNEZ SALVADOR, J. L. (2013): “La imagen urbana de Valentia”, en Olcina Domènech, M. H. (coord.): Ciudades Romanas Valencianas. Alicante, MARQ.

Artículo escrito por Alejandro Barreda, graduado en Historia.

Para saber más


       Alejandro Barreda Beltran es graduado en Historia en la Universitat de València y actualmente estudiante del Máster de Formación en el Mundo Occidental en la misma universidad. Sus principales intereses en materia de investigación histórica son la historia de las religiones y el mundo antiguo.

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