La antigua Grecia en el siglo IV a.C.

Mapa del mundo griego a la muerte de Filipo II de Macedonia, en el 336 aC
Mapa del mundo griego a la muerte de Filipo II de Macedonia, en el 336 aC

Introducción

La Guerra del Peloponeso (431-404 a.C.), que enfrentó a la Liga de Delos capitaneada por Atenas contra la Liga del Peloponeso liderada por Esparta, produjo cambios tan profundos en la Historia de la antigua Grecia que es imposible imaginar cómo habría sido su desarrollo histórico sin ella. Las enormes consecuencias demográficas, económicas, políticas y culturales que tuvo esta guerra se reflejaron en toda la historia de Grecia en el siglo IV a.C.

Al final, la Guerra del Peloponeso no solo no había resuelto nada, sino que había agravado los problemas internos griegos. Los problemas económicos eran muy graves, el descontento de la población era constante, y el individualismo de cada polis estaba a la orden del día. En este contexto, no es extraño que, cuando surgiera una figura conquistadora extraordinaria como Filipo II de Macedonia, la incapacidad de los griegos para trabajar juntos en pos de una defensa común provocara el final del mundo heleno tal y como lo habíamos conocido en los últimos siglos.

Mapa de Grecia en el siglo IV a.C., concretamente a la muerte de Filipo II de Macedonia, en el 336 a.C.
Mapa del mundo griego a la muerte de Filipo II de Macedonia, en el 336 a.C.

Fuentes de conocimiento sobre Grecia en el siglo IV a.C.

Las repercusiones que tuvo la Guerra del Peloponeso no fueron exclusivamente negativas, ya que gracias a la crisis social y política surgieron nuevos géneros literarios que se sumaron a los antiguos. Así, si en el siglo V a.C. los géneros hegemónicos eran la tragedia y la Historia, en el siglo IV a.C. lo van a ser el diálogo y el tratado filosófico. Además, en casi todos los terrenos, las fuentes de conocimiento para la historia política del siglo IV a.C. son más abundantes que para la del siglo V a.C. Gracias a las obras de Aristófanes y Plutarco, por ejemplo, podemos entender cómo fue la vida de los atenienses y los espartanos de la posguerra, respectivamente. Contamos también con numerosas inscripciones que nos hablan de las relaciones internacionales y la política interior. Además, no podemos olvidar que dos de los filósofos más importantes de la Historia de la antigua Grecia, Platón y Aristóteles, pertenecen a este siglo.

La oratoria ática

La oratoria ática, es decir, los discursos escritos para ser pronunciados ante los tribunales de justicia o ante la asamblea, suponen una de las fuentes de conocimiento más completas para comprender cómo era la vida de los atenienses en el siglo IV a.C. En este género y en este siglo tenemos que diferenciar dos etapas: la anterior y la posterior a la ascensión al trono de Filipo II de Macedonia (359 a.C.). Algunos de los más importantes de la primera época son los de Lisias, Andócides e Isócrates, mientras que para la segunda época el más importante de todos es Demóstenes.

Estatua del orador ático Lisias ubicada en los jardines de Versalles
Estatua del orador ático Lisias ubicada en los jardines de Versalles

Para tratar con estas fuentes de conocimiento, lo más importante que debemos saber es que su fiabilidad es bastante relativa. Hay que tener en cuenta que todos son discursos políticos, no relatos históricos sobre Grecia en el siglo IV a.C., por lo que están diseñados por políticos para persuadir a su público, no para decir toda la verdad. Cabe destacar además que el objetivo de persuasión era fácil de conseguir, ya que entre su público no existió nunca la idea de cuestionar la veracidad de lo dicho.

Los historiadores griegos

Desgraciadamente, no se conserva ninguna historia del siglo IV a.C. que pueda compararse con las de HerodotoTucídides, ni por lo laborioso de sus investigaciones ni por la profundidad de sus análisis. Aunque sobresalen nombres como el de Éforo, Teopompo, Filisto o el llamado Historiador de Oxirrinco, nuestra fuente fundamental en este género es la obra de Jenofonte.

Las obras de Jenofonte, historiador, militar y filósofo ateniense, suponen una de las fuentes históricas más importantes acerca de la vida en Grecia en el siglo IV a.C. Gracias a él podemos conocer los últimos años de la Guerra del Peloponeso, en ese momento en el que la obra de Tucídides pierde detalle, la biografía de algunos personajes históricos espartanos importantes, la grave crisis económica ateniense, o las relaciones internacionales con el Imperio Persa, entre otras cosas.

Busto de Jenofonte
Busto de Jenofonte

Bibliografía

BARCELÓ, P. (2001): Breve historia de Grecia y Roma. Alianza, Madrid.

CÁNFORA, L. (2003): Aproximación a la historia griega. Alianza, Madrid.

FERNÁNDEZ, P. (2002): Historia antigua universal II: el mundo griego hasta la segunda mitad del siglo IV a.C. UNED, Madrid.

GÓMEZ ESPELOSÍN, F. (2001): Historia de la Grecia antigua. Akal, Madrid.

LANE, R. (2008): El mundo clásico. La epopeya de Grecia y Roma. Crítica, Barcelona.

POMEROY, S. [et.al.] (2012): La antigua Grecia. Historia política, social y cultural. Crítica, Barcelona.

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