Los sarcófagos en el antiguo Egipto

Escena del Libro de los Muertos del Papiro de Hunefer en el que se representa la ceremonia de la Apertura de la Boca
Escena del Libro de los Muertos del Papiro de Hunefer en el que se representa la ceremonia de la Apertura de la Boca

Fragmento de un artículo publicado originalmente por mí en el nº10 de la revista online gratuita “Egiptología 2.0”. Puedes acceder al artículo y la revista al completo a través de este enlace.

Introducción

La tradición egipcia de preservar los cuerpos de forma artificial a través del proceso de momificación comenzó antes de la unificación del Estado en el valle del Nilo (aprox. 3100 a.C.) y continuó hasta bien entrado el periodo de dominación romana (30 a.C. – 395 d.C.). A lo largo de estos más de tres mil años, las momias, los sarcófagos y la propia tumba y su ajuar se convirtieron en los mayores representantes del mundo funerario en el antiguo Egipto. La momificación alcanzaría su momento de mayor desarrollo técnico durante el Tercer Periodo Intermedio (1069 – 664 a.C.), cuando ya era un proceso perfecta y sistemáticamente preciso que daba siempre buenos resultados.

¿Qué es un sarcófago egipcio?

Una vez que el cadáver del difunto completaba el proceso de momificación, era introducido en dos tipos diferentes de contenedor: el ataúd y el sarcófago. Puesto que ambos sirven para guardar el cadáver de una persona, se ha generalizado la utilización de estos dos recipientes como sinónimos, pero lo cierto es que son elementos distintos. Por lo general, el ataúd es una caja de madera donde se introduce un cadáver para enterrarlo, mientras que el sarcófago es un elemento monumental de piedra construido sobre el suelo que contiene el ataúd.

Escena del Libro de los Muertos del Papiro de Hunefer en el que se representa la ceremonia de la Apertura de la Boca
Escena del Libro de los Muertos del Papiro de Hunefer en el que se representa la ceremonia de la Apertura de la Boca

 

Los sarcófagos en el antiguo Egipto

A lo largo de la historia del antiguo Egipto, la tipología de los sarcófagos de piedra y de los ataúdes de madera experimentó muchos cambios. Estas variaciones se debieron no solamente a los cambios artísticos y los avances técnicos producidos en los períodos dinásticos, sino también a las nuevas necesidades que iban surgiendo a medida que la ideología funeraria egipcia avanzaba.

Los sarcófagos en el Reino Antiguo

Los primeros sarcófagos conocidos datan de la III Dinastía (2686 – 2613 a.C.) y se encontraron en las tumbas de la pirámide escalonada de Djoser. Tanto en esta como en las demás pirámides del Reino Antiguo hasta la V Dinastía (2494 – 2345 a.C.), el faraón fue enterrado sin ataúd de madera, actuando como tal el cofre de piedra de la cámara funeraria. Y a pesar de que se han hallado sarcófagos de otras tipologías, la forma que se impuso finalmente fue la rectangular de tapa plana.

Por otro lado, la presencia o no de decoración en estos sarcófagos del Reino Antiguo fue irregular. Cuando la hubo, ésta se basó en intentar representar las fachadas de los palacios, algunas veces de forma muy elaborada, como se puede ver en el sarcófago de Menkaure. Asimismo, en el exterior de los sarcófagos de los soberanos de la VI Dinastía (2345 – 2181 a.C.) aparece una línea de texto con la titulatura del faraón.

Grabado del sarcófago de Menkaure
Grabado de Howard Vyse del sarcófago de Menkaure

Los sarcófagos en el Reino Medio

A lo largo del Reino Medio, se introdujeron dos grandes novedades. Por un lado, la creación de sarcófagos hechos a base de losas de piedra independientes. Sobresalen sus mayores ejemplos, los de las reinas de Mentuhotep II o el de Amenemhat II. Por otro lado, la incorporación de la caja para los vasos canopos con los restos de los órganos del difunto. Este añadido fue una medida de seguridad tomada a causa de los probables saqueos de tumbas reales llevados a cabo durante el Primer Periodo Intermedio. Por lo que sabemos, el primero en disfrutar de esta innovación fue el rey Amenyquemau, de la XIII Dinastía. Su cuerpo y vísceras reposaron juntos en su sarcófago de granito con caja interior para los vasos canopos.

Sarcófago de Amenhotep II
Sarcófago de Amenhotep II

Los sarcófagos en el Reino Nuevo

Al llegar al Reino Nuevo, el privilegio de tener un sarcófago de piedra pasó a ser exclusivo de los faraones. Esto hizo que los funcionarios y los sectores sociales ricos tuvieron que conformarse con tenerlos de madera. Los primeros de la XVIII Dinastía (1550 – 1295 a.C.) fueron rectangulares de tapa plana. Sin embargo, luego se adoptó un modelo ovalado para la parte de la cabeza, imitando la forma de un cartucho. Esta nueva morfología trataba procurar a la momia y su ataúd una protección ideológica extra. El exterior estaba decorado con imágenes de diosas en los lados cortos y de dioses en los lados largos. Un ejemplo paradigmático es el sarcófago en forma de cartucho de Amenhotep II (1427 – 1400 a.C.), de la XVIII Dinastía.

No obstante, soberanos famosos de esta dinastía como Akhenaton, Nefertiti o Tutankhamon tuvieron algunas peculiaridades en su sarcófago. El faraón del periodo de Amarna tuvo un sarcófago rectangular con el disco solar de Atón como deidad protectora general, y en el de Nefertiti esta misma divinidad aparece representada en cada esquina. Asimismo, los faraones posteriores (Tutankhamon, Ay y Horemheb) siguieron igual pero tallaron diosas aladas protectoras. Cada una de estas abrazaba una de las esquinas del sarcófago.

Sarcófago interior de Tutankhamón, en donde finalmente estaba la momia
Sarcófago interior de Tutankhamón, en donde finalmente estaba la momia

Los textos de los sarcófagos

Los llamados “Textos de los sarcófagos” son uno de los principales corpus de textos funerarios del antiguo Egipto. Por esto, son la fuente más importante para comprender las creencias funerarias del Primer Periodo Intermedio y el Reino Medio. Destacar que el propio nombre de estos textos sigue la tendencia errónea a considerar sinónimos las palabras ataúd y sarcófago. Esto es por la adopción para el español de la expresión francesa Textes des sarcophages (Textos de los sarcófagos) en vez de la inglesa Coffin texts (Textos de los ataúdes).

Por lo general, se trata de textos escritos con tinta negra en el interior de ataúdes rectangulares de madera. No obstante, se han hallado en otros soportes, como papiros, muros de las tumbas, máscaras funerarias, sarcófagos, vasos canopos… La función mayoritaria de estos textos es servir de fórmulas mágicas y litúrgicas para la vida en el Más Allá. Cabe destacar que la mayor parte se concentran en tres zonas geográficas: el Alto Egipto (Asuán y Tebas), el Medio Egipto (Asiut, Meir y El-Bershah) y el Bajo Egipto (El-Lisht, Saqqara, Mendes y Kom el-Hisn).

Sarcófago de un alto funcionario de la XII Dinastía con ejemplos de los Textos de los Sarcófagos
Sarcófago de un alto funcionario de la XII Dinastía con ejemplos de los Textos de los Sarcófagos

Bibliografía

ARNOLD, K. (2002): “El sarcófago en el Egipto faraónico”, en Revista de arqueología, nº 252, pp. 44-49.

BONGIOANNI, A.; CROCE, M.S. (2007): Los tesoros del antiguo Egipto. Libsa, Madrid.

GRACIA ZAMACONA, C. (2007): “Un corpus funerario egipcio: los textos de los sarcófagos”, en Espacio, Tiempo y Forma, Serie II, Historia Antigua, t. 19-20, pp. 41-59.

PARRA ORTIZ, J.M. (2010): Momias. La derrota de la muerte en el antiguo Egipto. Crítica, Barcelona.

SHAW, I. (2014): Historia del Antiguo Egipto. La esfera de Libros, Madrid.

Fragmento de un artículo publicado originalmente por mí en el nº10 de la revista online gratuita “Egiptología 2.0”. Puedes acceder al artículo y la revista al completo a través de este enlace.

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