RIGOR HISTÓRICO DEL ÉXODO BÍBLICO

Artículo escrito por Fernan Bujedo

INTRODUCCIÓN

Hace unos meses se estrenó la superproducción “Exodus. Dioses y reyes” del director Ridley Scott, volviendo a poner en el candelero la célebre historia de Moisés, interpretado por Christian Bale, como ya hizo Cecil B. Demille hace décadas con Charlton Heston en el papel del líder hebreo. A nadie se le escapa que el Éxodo es uno de los pilares de la religión judía y del nacionalismo sionista. El relato de la huída de Egipto y la consiguiente conquista de la Tierra Prometida es uno de los más conocidos en el mundo, sobre todo en el occidental. Este relato ha sido recordado, reproducido y versionado a lo largo de los siglos en el mundo del arte, de la poesía, de la literatura, de la Historia, del cine, etc. Supone un ejemplo de la lucha por la liberación y contra las adversidades de un pueblo, incrustado en el imaginario colectivo y que, salvo ciertos detalles de corte mitológico y mágico, es tomado como totalmente verosímil por millones de personas.

Cartel del clásico "Los Diez Mandamientos"
Cartel del clásico “Los Diez Mandamientos”

Durante siglos, la narración de la huída de Egipto ha sido básicamente aceptada, igual que la mayoría de las otras que aparecen en la Biblia, pero con el nacimiento y desarrollo de las ciencias arqueológica e históricas, comenzó a ser analizada desde el punto de vista científico y empezó a dudarse de su veracidad. El presente trabajo va a tratar someramente de mostrar el estado de la cuestión sobre este tema, un tema apasionante por la polémica que surge al investigarlo y al bucear en él, al ir descubriendo cómo y porqué fue creado el relato de Moisés, el faraón, las plagas y la huída de Egipto. Adentrémonos en ello y veamos qué encontramos.

Cartel promocional de la película "Exodus: dioses y reyes"
Cartel promocional de la película “Exodus: dioses y reyes”

ANTECEDENTES

El Éxodo cuenta cómo el pueblo judío se libra del yugo egipcio y se dirige hacia la tierra que le prometió el dios de Abraham. El anterior libro de la Biblia, el Génesis, ya se encargó de explicar cómo había llegado a establecerse y a crecer el pueblo hebreo en una tierra extraña como Egipto mediante la historia de José y sus hermanos. Las primeras preguntas que debemos hacernos son ¿realmente fue así como los hebreos se establecieron en la tierra de los faraones? ¿hubo tal establecimiento? ¿cómo fueron las relaciones de los pueblos limítrofes con Egipto?

Según las fuentes egipcias, sabemos que hay contactos y relaciones comerciales con los pueblos palestinos ya desde el Reino Antiguo. Estas relaciones continúan durante el Reino Medio, pero por las circunstancias generales con respecto a otros imperios de Oriente, Egipto empieza a recelar de los asiáticos en general, pues los ven como punta de lanzas, avanzadillas o quinta columna de esos estados que le hacen sombra. Tanto es así, que durante el reinado de Amemenes I (Amenemhat I) (1976 – 1947 a.C.), se construyen fortificaciones en la península del Sinaí. Sesostris III (siglo XVIII a.C.) sostiene difíciles relaciones con los pueblos palestinos; de esta época se han encontrado figurillas de execración, que se utilizaban para maldecir o echar mal de ojo al enemigo al romperlas. Todo esto nos demuestra que los pueblos palestinos ya conocían a Egipto desde épocas muy antiguas y que sus relaciones variaban dependiendo del contexto internacional en el que se encontrasen, no siendo, por tanto, uniformes.

Relieve funerario de Amenemhat I
Relieve funerario de Amenemhat I

1) La invasión de los hyksos:

El establecimiento de los descendientes de Abraham en Egipto ha querido relacionarse con el de uno de los pueblos más famosos en la historia egipcia: los hyksos. Normalmente se traduce este vocablo como “pueblos extranjeros de pastores asiáticos” o “reyes pastores“, pero en realidad su significado es algo así como “soberanos de países extranjeros“. Estos pueblos o tribus, pues tampoco es algo uniforme aunque se les suele denominar bajo una denominación genérica, fueron descritos por Manetón en el siglo III a.C. y se establecieron en el país nilótico entre los siglos XVII – XVI a.C. Estando en el Bajo Egipto, otra dinastía faraónica controlaba el Egipto Medio, por lo que había dos dinastías coetáneas. Controlaron Palestina hasta Mejido y adoraban al dios Set, que era el equivalente al dios semita de las tormentas. Su capital estaba en Avaris (Tell el-Daba), fundada hacia 1630 a.C., y su cultura era cananea. Los hyksos fueron expulsados por los príncipes de Tebas en el 1570 a.C. y sufrieron una damnatio memoriae o condena al olvido en los documentos y monumentos oficiales. Esta expulsión ha sido relacionada por algunos investigadores como el primer elemento histórico del Éxodo, ya que sería el recuerdo de un grupo de asiáticos de Egipto y estaría en la memoria oral de los pueblos cananeos; pero existe un inconveniente puesto que la expulsión de los hyksos fue en el siglo XVI a.C. y la del supuesto éxodo hebreo fue en el s. XIII a.C., es decir, una diferencia de tres siglos, trescientos años.

Contexto internacional durante el periodo de ocupación de los hyksos de Egipto (Sacado de Geacron)
Contexto internacional durante el periodo de ocupación de los hyksos de Egipto (Sacado de Geacron)

2) El fenómeno de los hapiru:

Durante la “herejía atoniana” en el reinado de Akhenaton (dinastía XVIII), se escribieron unas 350 cartas o informes al faraón, encontradas en la biblioteca de Tell el-Amarna, su capital, de éstas unas 53 le informaron sobre los hapiru (o habiru), lo que demuestra que no era un tema marginal. También se les menciona en fuentes mesopotámicas. Ahora bien ¿quién eran? Por lo que sabemos, eran un grupo social de elementos automarginados de los ambientes urbanos palestinos. Por aquella época hubo una gran carencia productiva pero la presión fiscal no disminuyó, por lo que la gente, sobre todo artesanos y campesinos, huyó de las ciudades. Sobrevivieron en las colinas del sur y del centro de Palestina gracias a una economía agropecuaria, al comercio y al bandidaje. Algunos entraron en Egipto para subsistir y los faraones de la XVIII dinastía los utilizaron como mano de obra en las construcciones del Delta. Esto abre la posibilidad de que algún faraón de la XIX dinastía como Seti I o Ramsés II abusara de ellos y un grupo decidió huir. Ahora bien esto sería una huída o éxodo-huída y no una expulsión como la de los hyksos. ¿Hay alguna fuente que hable de la huída de algún grupo? La respuesta es afirmativa: el papiro Anastasi, pero habla de la huída… ¡de dos obreros! ¿Podría haber una ocultación del Éxodo por parte egipcia por considerarla vergonzosa? Es posible, los egipcios, o mejor dicho, sus reyes, omitían o cambiaban información cuando les convenía, como Ramsés II sobre la batalla de Qadesh.

Fragmento del papiro Anastasi
Fragmento del papiro Anastasi

 

En resumen, no tenemos pruebas que sustenten que las poblaciones hapiru sean los antepasados de los hebreos o sean el sustento real de las poblaciones que huyeron según el libro judío del Éxodo. Las fuentes egipcias no los identifican con los hapiru y la Biblia judía tampoco los relaciona. Entre otras cosas, porque el término “hapiru” se aplica a una población que, en palabras de M. Greenberg: “existió por todo el Oriente Próximo a lo largo del II milenio a.C.”.

Caravana de comerciantes asiáticos hapiru según un mural de la tumba de Khnumhotep III (1890 a.C.) en Beni Hasan
Caravana de comerciantes asiáticos hapiru según un mural de la tumba de Khnumhotep III (1890 a.C.) en Beni Hasan

Artículo escrito por Fernan Bujedo

 

 

2 Comentarios

  1. Muy buenas.
    Sólo quiero decir a los lectores, que el artículo es el primero de varios sobre el tema, es decir, el asunto no se acaba aquí y continuaré con él en los siguientes artículos.
    ¡Un saludo y gracias por leer!

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